18 de julio de 2013 / 01:46 p.m.

México• En México hay un número reducido de médicos capacitados para realizar cirugías complejas de corazón, como la revascularización coronaria, y por esa falta de especialistas con amplia experiencia resulta complicado que además puedan capacitar a los estudiantes.

Ante tal situación, alumnos de la Escuela Superior de Cómputo (Escom), del Instituto Politécnico Nacional (IPN), crearon un sistema de entrenamiento virtual para que los cirujanos puedan llevar a cabo dichas intervenciones quirúrgicas, para el que utilizaron sensores Kinect con percepción de sensaciones físicas.

Los estudiantes que desarrollaron el proyecto son Iván Flores López, Gabriel Sánchez García, Marco Antonio Villada Quezada, Sergio Damián Sandoval y José Francisco Carreto Terán, quienes explicaron que el sistema permite simular con alto grado de precisión una intervención quirúrgica coronaria.

Con el sistema, este tipo de operaciones se recrean virtualmente en un ambiente de quirófano en el que incluyen el modelo virtual de un corazón que fue obtenido de una base de datos científica.

Los estudiantes indicaron en un comunicado de prensa que para que el usuario interactúe en el ambiente virtual de la cirugía también desarrollaron un guante provisto con 10 pequeños motores vibratorios (dos en cada dedo).

Al momento de colocarse este guante, se empiezan a mover las manos y el sistema Kinect de Microsoft —el mismo que utilizan las consolas de videojuegos X-Box— detecta el movimiento que realiza la persona que está en entrenamiento.

Los politécnicos, quienes obtendrán con este sistema el título de ingenieros en sistemas computacionales, aseguraron que actualmente no existen sistemas similares para simular los cortes precisos del corazón, por lo que éste se constituye como una valiosa tecnología que permite a los estudiantes de medicina, principalmente quienes se están especializando en el área de cardiología, adquirir experiencia sin necesidad de practicar con seres vivos.

Los estudiantes de la Escom mencionaron que el desarrollo del dispositivo implicó un alto grado de complejidad, ya que tuvieron que llevar a cabo múltiples ensayos para la construcción de los algoritmos necesarios para una cirugía virtual.

“Probamos diversos algoritmos y finalmente aplicamos alrededor de 15 para que el sistema tenga un adecuado funcionamiento”, expusieron.

Los futuros ingenieros indicaron que debido a que se trata de un sistema en el que debe predominar la alta precisión, contaron con el apoyo de profesores de la Escuela Superior de Medican del IPNl, así como de especialistas del área de cardiología del Hospital Juárez de México, quienes les proporcionaron videos e imágenes de cirugías de este tipo para que el sistema virtual estuviera apegado a una intervención real.

Los estudiantes de ingeniería en sistemas computacionales precisaron que el sistema cuenta con cinco niveles de dificultad para practicar las operaciones.

Para evaluar a la persona en entrenamiento, en la parte superior de la pantalla del sistema que desarrollaron se despliega una pequeña ventana que indica paso por paso el proceso que debe seguir el usuario; cuando éste comete algún error durante la cirugía virtual, el sistema resta puntos y no permite pasar al siguiente nivel.

Los desarrolladores comentaron que, como todos los sistemas de este tipo, el suyo es sujeto de perfeccionarse, por lo que continuarán trabajando en él para incrementar el índice de precisión. Además, consideraron que es factible utilizar el mismo principio tecnológico para diseñar simulaciones de otro tipo de cirugías.

Con dicho proyecto los jóvenes politécnicos obtuvieron el segundo lugar en la categoría de prototipos híbridos del Concurso de Trabajos Terminales que se realizó en el contexto de la 18 Expo Escom, un evento en el que los alumnos de dicha escuela tienen la oportunidad de mostrar sus desarrollos e inventos.

La genética puede curar el síndrome de Down

La introducción dentro del genoma humano de un único gen, llamado XIST, tiene la capacidad de corregir la trisomía del cromosoma 21, anomalía genética que provoca el síndrome de Down, según una investigación publicada ayer por la revista científica británica Nature.

La investigación fue llevada a cabo por un equipo de científicos de la Universidad de Massachusetts y supone un gran avance en el desarrollo de terapias, basadas en cromosomas, que corrijan este tipo de desórdenes genéticos.

Los científicos introdujeron una gran cantidad del gen XIST, procedente del cromosoma X de los mamíferos placentarios, dentro de células madre cultivadas in vitro de una persona con síndrome de Down.

Según los resultados, esta manipulación fue capaz de silenciar la tercera copia adicional del cromosoma 21 que causa dicho síndrome. Para ello, compararon las células antes y después de que el gen XIST cubriera y silenciara el cromosoma extra, y descubrieron que el gen ayudaba a corregir los patrones inusuales de crecimiento de las células.

Tras comprobar los resultados por ocho enfoques distintos, el equipo concluyó que la investigación facilita nuevas claves para estudiar tanto los cambios celulares en estas patologías como la desactivación de un cromosoma corriente.

Aunque falta mucho para una aplicación clínica, según los científicos esta investigación demuestra que corregir los desórdenes genéticos en células vivas es posible. (EFE/Londres)

REDACCIÓN