17 de enero de 2013 / 03:54 p.m.

Madrid • Me ofrezco para realizar las tareas de casa con la ropa que te apetezca o desnuda. Plancho, limpio y cocino de maravilla vestida como más te ponga caliente, estaré en tu casa para alegrarte la vista mientras hago la limpieza. El postre puedo ser yo. A partir de 60 euros una hora. Si quieres ver cómo soy entra en mi blog"”. Así anuncia Ana sus servicios como pornochacha en periódicos e internet.

Se trata del nuevo servicio erótico que miles de españolas ofrecen como consecuencia de la crisis, del desempleo. Algunas son casadas, universitarias, y la mayoría jamás ha ejercido la prostitución. Pero llegó el despido, acabó el subsidio dado por el gobierno y por ello se ven obligadas a convertirse en pornochachas.

En España hay alrededor de 6 millones de desempleados, la tasa más alta de la Unión Europea, equivalente a casi 26 por ciento de la población. La situación económica es tan extrema en algunos hogares, donde los que están en paro son el hombre y la mujer, que se dan casos como el de este anuncio en una página web de Alicante (Comunidad Valenciana):

“Madurita de 43 años se ofrece con su marido: ella muy sexy, para limpiar, faenas de casa, con ropa sensual y provocativa, y él haciendo el papel de jefe acosador, yendo detrás de ella toqueteándola, desnudándola, etc. También puede masturbar al anfitrión de la casa mientras observa a su mujer limpiar. Todo un espectáculo morboso. A cambio solamente pedimos una ayuda económica, a convenir. Somos gente sana, tanto físicamente como mentalmente, no queremos malos rollos ni conflictos. Edad 43 años"”.

Se han detectado más de 750 mil avisos publicitarios de empleadas que brindan el llamado servicio de pornochachas en la prensa escrita e internet, así como de personas que solicitan ese tipo de ayuda en el hogar; por ejemplo, un anuncio que ofrece el trabajo dice: “"Busco a una mujer a la que le guste exhibirse mientras hace las tareas del hogar. Pago por hora"”.

Este tipo de propuestas llamaron la atención de especialistas en actividades relacionadas con la prostitución, como la ONG Amunod. “"Nunca antes vimos algo así. Están poniendo ofertas de trabajo encubiertas como servicio doméstico que incitan a la prostitución. La gente se está aprovechando de quienes están necesitadas"”, explicó la presidenta de la ONG, María Teresa López.

La prostitución mueve en España 18 mil millones de euros al año, según datos dados a conocer en la prensa local que señalan como fuente informaciones policiales, que calculan que en el país trabajan en el sector 390 mil personas, de las que 370 mil son mujeres.

Perfil del oficio

Son en su mayoría mujeres españolas, jóvenes, de entre 23 y 35 años, algunas con cargas familiares, y sin paro ni ayudas económicas. Es el nuevo perfil de las mujeres que se ven obligadas a ejercer la prostitución, la mayoría de forma clandestina y ocultándolo a su entorno familiar.

“"Lo pensé mucho tiempo y finalmente decidí hacerlo, aunque sea de esta forma. El pretexto es limpiar casas, pero tampoco podía hacerme prostituta al cien por ciento e irme de lleno a un puticlub"”, explicó Esther, quien “"en los mejores meses"” ha llegado a ganar hasta 2 mil 500 euros. “"Nada que ver con los mil por trabajar 8 horas diarias de lunes a viernes"”.

Durante años casi toda la prostitución femenina era de origen extranjero, sobre todo de Sudamérica, África y el este de Europa; sin embargo, el año pasado se ha visto cómo han proliferado las casas de citas en las que se prostituyen mujeres españolas y ahora las llamadas pornochachas.

Las cuentas de Alicia, de 32 años, son parecidas a las de muchas españolas que tratan de escapar de la crisis. “"Pago un alquiler de 800 euros, más unos 300 euros de gastos de mi hijo de 7 años... Pedí a la familia dinero, pero no podía abusar más. Nadie me ha ayudado. En estos tiempos malos hay abuso por todas partes, y más contra las mujeres. No siento vergüenza, sino rabia, una rabia tremenda contra el gobierno. Nadie sabe que hago esto"”, cuenta.

“"Me salva que soy muy sexual e intento no pasarlo mal. He buscado por todas partes y me han ofrecido algún trabajo, pero el sueldo no me daba para vivir y mis posibles jefes me insinuaban que me contrataban como asistente personal para ‘todo’. Hice cuentas y me decidí. Voy a darles lo que quieren, pero yo digo cuándo, cuánto y cómo. Soy emprendedora, pero no tonta. Ahorro para montar un negocio y acabar con esto"”, expresó.

ClavesPago de alquiler

Además de obtener dinero, muchos inquilinos desempleados ofrecen su cuerpo en lugar de dinero para poder tener un techo donde vivir.

La tendencia inmobiliaria fue detectada por varios medios españoles que, revisando los avisos clasificados, se toparon con oferta y demanda al respecto.

Un ejemplo de aviso en prensa dice: “"Ofrezco habitación individual a chica joven delgada y todos los gastos pagados a cambio de sexo"”.

Según el portal elcorreo.com, da igual la ciudad, la edad o la nacionalidad, la oferta es amplia y de lo más variada, tanto en espacios como en requisitos.

JOSÉ ANTONIO LÓPEZ