2 de junio de 2013 / 03:12 p.m.

Tras cinco minutos, un guía llamado Jorge me entregó los resultados de mi "Análisis de Capacidad Oxford", preocupado porque la gráfica arrojó que necesito "atención urgente".

 

México • Mientras paseaba por una calle del centro de Madrid me topé con la sede de la Iglesia de la Cienciología de España. Mi curiosidad inicial aumentó con la oferta de un test de personalidad gratuito, así que decidí entrar. Mientras esperaba ser atendido por uno de los varios recepcionistas de chaleco rojo como aterciopelado me postré frente a una pantalla que mostraba unos videos introductorios que resultaron algo parcos. Lo poco que pude aprender es que la mente registra absolutamente cada imagen, olor, sensación y demás estímulos de nuestra experiencia, pero que los recuerdos desagradables los almacena en una parte llamada "memoria reactiva", hogar de los traumas suscitados incluso antes del nacimiento (una animación mostraba a un feto haciendo un gesto de compunción a causa de un golpe de su madre embarazada con un cajón abierto). El resto lo componían decenas de testimonios de gente a la que la Dianética le solucionó la vida de manera fácil y rápida.

Luego fui llamado a hacer el test de 200 preguntas, a las que había que responder con un "Sí", "No" o "Depende". Las preguntas incluían estados de ánimo o reacciones ante situaciones sociales hipotéticas, como el acuerdo o desacuerdo con las guerras, la seguridad social y el sufrimiento animal. Tras cinco minutos, un guía llamado Jorge me entregó los resultados de mi "Análisis de Capacidad Oxford”, preocupado porque la gráfica arrojó que necesito "atención urgente" en los siguientes rubros: soy inestable, deprimido, nervioso, irresponsable y criticador. En cambio, tuve muy buen puntaje en seguridad en mí mismo, actividad y aptitudes sociales.

Jorge pareció desanimarse cuando confesé ignorar las causas de mi desastroso estado emocional, antes de explicarme que "es falso que el tiempo cura las cosas", y que tengo que salir adelante por mí mismo porque "Mariano (Rajoy) y sus muchachos no lo van a hacer, antes incluso lo van a poner peor". Por último, me recomendó que tomara con ellos tres cursos (con un costo de 44.99 euros cada uno), en el siguiente orden: "Cómo superar los altibajos en la vida", "Valores e integridad" y "Cómo mejorar mis relaciones con los demás". Creo que notó mi pesadumbre cuando me dijo que la cosa "estaba chunga", así que me reconfortó con el hecho de que su computadora guarda las pruebas y que, una vez completados los cursos la puedo volver a tomar, para que la raya azul de mi depresión se contraste con una nueva raya roja, donde se irá reflejando de manera científica el progreso que mi alma vaya exhibiendo.

EDUARDO RABASA