10 de julio de 2013 / 01:57 p.m.

Braxton, quien alguna vez supo lo que era tener hambre por su afán de dedicarse a la música libre, sin duda invertirá el dinero para seguir con sus nuevos proyectos.

 

México• Para el pianista Jason Moran, Anthony Braxton, un músico de indudable genio, “es un artista hermoso en todo el sentido de la palabra: ejecutante, compositor, educador y coinspirador. Braxton es un improvisador y compositor supremo que investiga con los sonidos”. Su vasto talento será reconocido el 13 de enero de 2014 en la sede del Jazz at Lincoln Center, cuando el gobierno de Estados Unidos, a través de la agencia National Endowment for the Arts, le otorgue un reconocimiento como Maestro del Jazz, junto con tres artistas no menos geniales: Keith Jarrett, Richard Davis y Jamey Aebersold.

De acuerdo con un comunicado de prensa, citado por Ed Berger en la revista Jazztimes, “estos músicos y educadores, ahora premiados con el más alto honor en su campo en Estados Unidos, son reconocidos por sus logros de por vida y su excepcional contribución al desarrollo del jazz. Cada uno de ellos recibirá 25 mil dólares”.

Braxton, quien alguna vez supo lo que era tener hambre por su afán de dedicarse a la música libre, sin duda invertirá el dinero para seguir con sus nuevos proyectos. En una entrevista realizada cuando vino a México, el saxofonista declaraba: “Cuando era joven no me sentía muy feliz por la falta de apoyo, pero más tarde llegué a entender que el underground es un lugar maravilloso para estar porque puedes hacer tu música sin ninguna noción falsa de hacer mucho dinero. En el underground uno descubre que, debido a la intensidad de la presión, los músicos que solo buscan volverse populares y famosos huyen pronto. Y lo más importante, en el underground puedes hacer tu trabajo de la forma que quieras, sin importar si es comprendido o no”.

Keith Jarrett, otro gran maestro de la improvisación, capaz de sorprendernos con sus dotes de genialidad, también es un pianista exitoso. Sus trabajos en piano solitario o con sus cuartetos estadunidense y europeo son ejemplares, aunque otros lo prefieran por su largo —y un tanto repetitivo— coqueteo con el repertorio de standards del jazz.

Actualmente maestro en la Universidad de Wisconsin-Madison, el contrabajista Richard Davis ha enriquecido con su sonido portentoso las propuestas de jazzistas como Charles Mingus, Dizzy Gillepie, Andrew Hill y Eric Dolphy, pero también ha trabajado con estrellas del rock y el pop, como Paul Simon y Bruce Springsteen. Jamey Aebersold, además de tocar el saxofón, el piano, el contrabajo y el banjo, es autor de Play-A-Long Series, exitosa serie de libros, discos y videos con los que muchos músicos se han educado en el género desde 1967.

XAVIER QUIRARTE