17 de abril de 2014 / 02:46 a.m.

Cruz Azul, con pago anticipado de dos mil dólares y con apoyo de la Federación Mexicana de Futbol, ya mandó una protesta a la Concacaf por el aumento de la sanción al portero José de Jesús Corona de a uno a tres partidos, en espera de que se reduzca el castigo.

Tras una apelación fallida de primera instancia, donde solicitaron que se quitara la tarjeta roja mostrada por el silbante Paul Delgadillo al final del partido semifinal de "vuelta" de la Liga de Campeones de Concacaf 2013-2014, y enterados la víspera del incremento de la suspensión, la directiva de Cruz Azul mandó hoy otro escrito para que dejen en un juego la sanción.

Agustín Manzo, director deportivo del conjunto celeste, anunció que esta mañana lo enviaron a la Femexfut y que el organismo rector del balompié en el país lo hará llegar a las oficinas de la Concacaf, en busca del perdón y que no importa si en ocasiones anteriores no han procedido sus protestas.

"La verdad que estamos muy molestos por lo que sucedió ahora, ya lo pasado ya pasó, ahora estamos viendo hacia adelante. Esperamos que ya no les vuelva a decir de esto, sino que podamos festejar algo importante", manifestó en rueda de prensa al final de la práctica.

El directivo lamentó que cuestiones extracancha los afecten y dijo que deberán ser más inteligentes en próximas ocasiones para que no haya más sanciones, por extrañas que parezcan.

"Desde hace seis meses que estamos conviviendo hemos visto que el equipo ha ido de menos a más, que hemos tenido muy buena trayectoria y jugando al futbol dentro de la cancha hemos sido superiores en la Liga, y estamos compitiendo (en Concachampions) contra el equipo más fuerte, que es Toluca".

Consideró que en cierta forma fue extraño que se tomara como factor el "lenguaje soez" para aumentarle de uno a tres partidos el castigo, lo que generaría que no pudiera jugar sino hasta el segundo partido de la Máquina en el Mundial de Clubes de Marruecos, si es que asiste.

"El lenguaje que utilizas en el futbol, los códigos que hacen entre los jugadores es muy fuerte. Se llevan muy duro, se insultan. A veces sin necesidad de ser palabras altisonantes es de otra forma, allá dentro de la cancha pasa todo, pero lo importantes es no soltar las manos ni lastimar al compañero, pero ya verbalmente pueden pasar muchas cosas".

Agregó en este sentido: "Mientras no sea racismo porque está castigado, creo que se permite todo. No son hermanitas de la caridad ni mucho menos, se mientan su madre y eso es aceptado entre ellos y así ha sido toda la vida. Yo no creo que (Hernán Darío) Pellerano le haya dicho algo bonito a (Jesús) Corona, al contrario, le metió un escupitajo y afortunadamente Corona no respondió, sino hubieran sido más partidos".

Insistió el directivo de la Máquina que pese a las fallidas apelaciones anteriores buscarán que el guardameta pueda jugar el encuentro de "vuelta" de la final de la Liga de Campeones.

"Hay que provocar las situaciones, hay que tratar de buscar de todas las maneras posibles (que ganen una protesta). De anteriores ocasiones no quiero ni hablar ni mucho menos, eso no me interesa, eso es pasado. Lo importante es buscar que haya comunicación, que haya el reflejo de que lo que estamos buscando son importantes para que nos condonen esa situación".

"No hemos recibido ni la cédula, no sé ni cómo se maneje, es extraño para nosotros. Sabemos que es diferente a nuestra Liga, que es más clara, más abierta, no sabemos que puso el árbitro, no sabemos qué es lo que está pesando. Nosotros queremos que regrese a un partido y que (Corona) regrese al partido contra Toluca de la final".

Por último, en el plano deportivo, mostró confianza en que la Máquina pueda alzarse con el triunfo y el título, aunque ahora deberán jugar en el estadio Nemesio Díez.

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