23 de mayo de 2013 / 12:40 a.m.

 Ciudad de México • Desde la aparición del daguerrotipo, el desnudo aparece en la fotografía mexicana, y el género se ha extendido hasta nuestros días, sobre todo como manifestación del erotismo. Pero no es este el caso de la exposición Revisiones I: el cuerpo en la fotografía contemporánea mexicana, 1991 -2006, que se inaugurará hoy en Patricia Conde Galería.

Antonio Rodríguez, curador de la muestra, ha venido haciendo revisiones de la fotografía contemporánea mexicana y sus líneas de producción. Bajo esta idea, la galería presentó Revisiones I: el paisaje fotográfico mexicano y Revisiones II: el paisaje fotográfico mexicano.

“En la primera parte incluyo aquellos autores que llamo clásicos contemporáneos, que transformaron la forma de ver el cuerpo o lo vieron desde otra perspectiva —dice Rodríguez en entrevista con MILENIO—, por ejemplo, la autorreferencial. A principios de la década de los noventa del siglo pasado hubo autoras como Laura González —que ahora es teórica de la fotografía—, quien entonces hizo una narración a través de su cuerpo. Plasma sus desolaciones, sus angustias y obsesiones, las deja ver a través de su cuerpo. Gilberto Chén, quien tuvo cáncer hacia 1991 —enfermedad que ya superó—, empezó a fotografiarse, también de manera doliente, en el proceso del cáncer”.

El curador afirma que la intención de la exposición es mostrar cómo el cuerpo, sea el de los autores o no, “comienza a ser una manifestación simbólica de su vida o de circunstancias que van hacia el terreno de lo político y lo social. La segunda parte abarcará autores del 2004 al 2012. Para esa muestra, me interesa mucho incluir autores que trabajen en otras circunstancias, de manera dramática, incluso lúdica, con su cuerpo; pero en esta primera parte estoy explorando todas las posibilidades que se dieron en esta nueva manera de hacer imágenes sobre el cuerpo”.

Sobre la obra de Ambra Polidori, Rodríguez dice que “tiene una preocupación constante sobre la fragilidad corporal. Las dos obras que incluyo hablan sobre Bosnia, sobre esta violencia social que va a tener repercusión en el cuerpo femenino. También hay una obra sobre el agente naranja y cómo los cuerpos sufren también por la violencia de guerra. Es decir, la muestra presenta diversas líneas de trabajo, pero vistas no desde el cuerpo erotizado sino desde los nuevos planteamientos visuales hacia el cuerpo. Todas las fotografías, desde el cuerpo, narran circunstancias políticas, sociales o profundamente íntimas”.

Todos los autores incluidos en El cuerpo en la fotografía contemporánea mexicana tienen una preocupación que se convierte en nuevos acabados simbólicos, afirma el curador. “Por ejemplo, Marianna Dellekamp, en una obra de 1999, hace lo que llama una ‘cirugía digital’ y muestra a la muñeca Barbie como modelo al que siguen las mujeres. Digitalmente fotografía cómo es el cuerpo de la mujer y cómo desea ella que fuera. A través de esta ‘cirugía digital’ vemos cómo los deseos se transforman en una imagen reconfigurada digitalmente”.

El curador se decidió por este periodo con la convicción de que muchos historiadores del arte o de la fotografía conocen estas imágenes, pero no las nuevas generaciones de quienes siguen a la fotografía mexicana. “Lo sustancial de nuestro proyecto es mostrar cómo hubo una generación de creadores que le pusieron atención al cuerpo como una posibilidad de decir otras cosas distintas, más allá de lo erótico”.

Revisiones I: el cuerpo en la fotografía contemporánea mexicana, 1991 -2006 se inaugura en Patricia Conde Galería, Lafontaine 73, Polanco, 19:00 horas

 — XAVIER QUIRARTE