REDACCIÓN
7 de agosto de 2014 / 03:12 p.m.

En una fecha como la de hoy, hace siete años Barry Bonds rompió el record de 755 jonrones de Hank Aaron.

Bonds conectó un martes su cuadrangular número 756, un leñazo entre el jardín derecho y el central, para dar un mensaje enfático: Le guste o no a algunos, es el mejor jonronero de la historia.

Bonds rompió el récord de Hank Aaron, en el quinto episodio, al encontrar un lanzamiento con cuenta de 3-2, de Mike Bacsik, serpentinero de los Nacionales de Washington. Tres días antes, Bonds empató a Aaron con un cañonazo entre el jardín izquierdo y el central, en San Diego.

"Muchas gracias. Tengo que agradecerles a todos, a los aficionados de aquí, de San Francisco. Ha sido fantástico", dijo Bonds, poco después de pisar el plato. A su lado estaba su padrino, Willie Mays.

"Tengo que agradecer a mis compañeros. Durante todo esto ustedes han sido fuertes y me han dado todo el apoyo que necesito, y nunca olvidaré esto mientras viva".

Tras agradecer también a sus hijos, señaló: "Me complace haber hecho esto antes de que ustedes fueran a la escuela".

Ese día, el toletero dirigió también palabras de agradecimiento a los Nacionales y a su padre, el ex beisbolista Bobby Bonds.

"A mi papá", dijo Bonds antes de que la voz se le quebrara por el llanto, mientras apuntaba hacia el cielo. "Gracias por todo".

Siempre se dice que el tiempo pasa volando y es muy cierto, hoy hace siete años que un batazo de Barry Bonds surcó los aires y voló hacia una cita con la historia.