MARTHA CEDILLO
14 de marzo de 2014 / 12:17 a.m.

"Yo lo vi más que como un entrenador, era un amigo, era más que mi propio padre", dijo Daniel Bautista al saber de la muerte del profesor Jersy Hausleber, quien fuera conocido como el Padre de la Caminata en México y su entrenador durante su época dorada como deportista olímpico.

Tras conocer la muerte del profesor Hausleber, el olímpico en Montreal 76, buscó rápidamente una conexión aérea que lo trasladara de Monterrey al Distrito Federal para decir adiós a quien lo formara no sólo como un gran atleta sino también en su vida personal y familiar.

"Era una relación muy estrecha desde que éramos atleta-entrenador, hasta hoy. Siempre estábamos al tanto de nosotros, de nuestras familias, buscábamos vernos al menos una vez al año, por la distancia.

"Estuve hace una semana en México porque me hablaron para decirme que estaba en la fase terminal y aunque dio la pelea era fase terminal", lamentó el exolímpico aguantando una lágrima.Husleber llegó a la vida del potosino, regio de corazón, para transformar la vida de Bautista, quien fue un magnífico atleta al romper todos los récords de su tiempo.

"Él me transformó la vida y aunque yo ya iba encarrerado como atleta me faltaba un eslabón para cristalizar mis sueños, si no me hubiera topado con él no habría alcanzado mis sueños aún con mi capacidad y todo mi entusiasmo, pero aparte de eso, de su capacidad como entrenador, de su conocimiento metodológicos y científicos, fue una persona extremadamente honesta, muy respetable, muy católico", indicó Bautista.