13 de enero de 2014 / 03:43 a.m.

Surgido de la nada, como tantos otros garotos que saltaron del amateurismo playero al profesionalismo, para abrirse paso en la vida con el sudor de los pies, Dante Bonfim Costa Santos, nacido el 18 de octubre 1983, ahora sólo es conocido mundialmente por su primer nombre.

También fue reconocido por la humanidad futbolera por el gol de media vuelta que, despiadadamente, hizo a los siete minutos de juego al Raja Casablanca de Marruecos en la final del Torneo Mundial de Clubes que ganó en términos absolutos el Bayer Munich el 21 de diciembre de 2013.

Sencillo, con fama de simpático y cascabelero, Dante es un brasileño de cabellera africana que, sin mucho ruido, se elevó a esa categoría de campeón planetario con el conjunto de Munich, donde trabaja como defensa central.

Debido a sus múltiples vertientes, este bahiano fue llevado a la formación brasileña pentacampeona del mundo por Felipao Scolari, para ser utilizado experimentalmente en el medio campo y como zaguero izquierdo.

Es considerado por los que saben de futbol como una flor tardía en ese deporte, con un juego aéreo envidiable, poder, fuerza y una voluntad que lo han llevado a ser considerado entre los mejores defensas centrales de Europa.

Sus buenas actuaciones de gitano en clubes apenas conocidos de ese continente, hicieron que Scolari lo llamara por primera vez para integrarse a Brasil, el 21 de enero de 2013, para un amistoso contra Inglaterra en el estadio de Wembley a realizarse el 6 de febrero: 2-1 fue el marcador adverso para los visitantes del sur, con goles de Wayne Rooney y Frank Lampard.

Dante Costa empezó su carrera en 2001, en el Juventude de Bahía, capital de la negritud afrobrasileña, al año siguiente ya era un referente indispensable en la formación del equipo y en 2004, a los 21 años, las estrecheces económicas lo hicieron migrar a Francia, al Lille, su primer conjunto en el futbol europeo.

Después de dos temporadas en las que sólo apareció en una docena de partidos oficiales, fichó con el Charleroi de Bélgica, donde tuvo 27 apariciones, colaborando a que ese club terminara en quinto puesto final.

Después se trasladó al Standard de Lieja, coronándose en la liga y demostrando ser un personaje infaltable en la temporada 2006, llamativo por su elevada estatura, agresividad y agilidad felinas.

Inquieto y preocupado por un mejor futuro, buscó una oportunidad y la inmediata participación en la Bundesliga alemana con el Borussia Mönchengladbach, a donde llegó por una cantidad menor no revelada.

Dante hizo su primer gol en Alemania al Wolfsburg, un 11 de abril y al mes anotó otro en final dramática contra el Energie Cottbus al cabecear un centro para la victoria por 1-0 en el minuto 91.

También hizo el único tanto en el empate 1-1, con el Borussia Dortmund, con un punto que significó que su equipo evitara el descenso, para permanecer así en la máxima categoría alemana para la temporada 2011.

La siguiente fue mucho más exitosa, con apariciones como titular en 38 partidos, dando a entender que podría dejar al Gladbach al revelar que deseaba jugar en algún equipo grande y rico, como el Bayern Munich, Borussia Dortmund o Bayern Leverkusen.

Reconocido y cotizado -en Alemania, no en Brasil-, el 26 de abril de 2012, Dante se unió al Bayern Munich para el inicio de la temporada 2012-13, con costo estimado de cinco millones de euros, cifra bajísima si se compara con otras que se manejan en España, Inglaterra e Italia.

Los registros de la Bundesliga establecen que Dante debutó con los gigantes bávaros el 25 de agosto de 2012, anotando su primer gol oficial con el equipo rojo (Die Roten) de Manuel Neuer, Philip Lahm, Franck Ribery y Arjen Roben, en una goleada de 5-0 al Hannover, el 24 de noviembre de ese año.

El bahiano feliz, como le gusta ser llamado, tuvo impacto inmediato en el Bayern, ganó la titularidad y formó un muro como el de Berlín, alternando en la defensa central con Holger Badstuber, Daniel van Buyten y Jérôme Boateng.

Jupp Heynckes, su entrenador de entonces, dijo que Dante Costa merecía ser el número uno en la zaga, Lahm lo apoyó y dijo, "es uno de los mejores defensores con quien he jugado" y en ésas estaba cuando consiguió su primer título de liga, desde que se mudó a Alemania, al derrotar 1-0 de Eintracht Frankfurt el 6 de abril de 2013.

Se trepó a las tribunas con los aficionados tras el resultado y como anécdota curiosa, ya bajo la conducción del ex barcelonista Pep Guardiola, en partido contra su antiguo club, el Borussia Mönchegladbach, marcó un autogol a su portero Neuer, pero el trámite -menos mal- terminó en victoria de 3-1 para el Bayern

En su etapa en el Borussia Mönchengladbach, Dante era bien conocido por su moda afro, convirtiéndose en héroe de culto para los hinchas, portadores habituales de descomunales pelucas negras y ensortijadas, homenaje a su defensor-ofensor favorito, quien, no obstante su traspaso al Bayern, continuaron con esa festiva tradición capilar

Feliz de formar parte de los jugadores constantemente convocados por Scolari para incorporarse a la lista definitiva de la verde amarela que participe en el XX Campeonato Mundial de Futbol, Dante tuvo su primer llamado aquel 21 de enero de 2013, para el amistoso frente a Inglaterra.

El 22 de junio del año pasado, marcó su primer gol con la selección en el último partido de la fase de grupos de la Copa Confederaciones 2013 contra Italia, al entrar en sustitución del rubio David Luiz en el minuto 33.

Como otros en su carrera, ése no es cualquiera en su carrera, sino un tanto histórico que Dante Bonfim Costa Santos, nunca olvidará.

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