20 de mayo de 2014 / 03:28 p.m.

Carlo Ancelotti, técnico del Real Madrid, descartó que la ansiedad que existe en el madridismo por conquistar la 'Décima' Copa de Europa se convierta "en una obsesión" que afecte a su plantilla, y volteando el argumento aseguró que "es una motivación grande".

El aspecto psicológico toma un papel fundamental en los días previos a la final de Liga de Campeones de Lisboa ante el Atlético de Madrid. Así lo demostró Ancelotti en su rueda de prensa, hablando de factores como el miedo.

"La Décima no es una obsesión, es una motivación grande. Tenemos una oportunidad tan grande de entrar en la historia del club que no la vemos como obsesión sino como una oportunidad grandísima para todos los que hemos empezado a trabajar a principio de temporada con la motivación de llegar a la final para ganar. Vamos a utilizar toda nuestra energía para conseguir el título", aseguró.

"Hay muchas claves, lo primero es tener la serenidad necesaria para preparar el partido. Un problema sería el miedo, no sería bueno. Para evitarlo necesitamos ocuparnos antes de que llegue. Cuando piensas mucho en táctica y en lo que tiene que pasar en el campo no hay tiempo", añadió.

Destacó Ancelotti lo mucho que se conocen Real Madrid y Atlético de Madrid, lo que provocará una final igualada. "No hay secretos. Espero una final muy igualada. Vamos a jugar contra un equipo muy sólido que trabaja bien juntos. Es un partido muy difícil para nosotros en el que para ganar necesitamos hacer un trabajo muy fuerte juntos y una afición que nos ayude como en la final de Copa o la semifinal contra el Bayern".

Admitió el italiano que ve mucha "excitación en la atmósfera" pero recordó el impulso anímico que les dio a sus jugadores el ambiente de Valencia antes de la final de Copa. "Recuerdo el viaje desde el hotel al estadio, a la afición junto al autobús transmitiendo muchas ganas e ilusión. Nos ayudó mucho a ganar la final. Deseo lo mismo y creo que será así en Lisboa".

Y descartó que el resultado de la final vaya a condicionar su continuidad como técnico madridista. "No estoy pensando en mi futuro, está muy claro independientemente de lo que pase en esta final. Estoy contento de estar aquí y de seguir, con la Décima o sin ella. Muy orgulloso de llegar a jugar esta final con el Real Madrid. No hay presión sobre mi, solo la felicidad de vivir este momento".

"El trabajo que hemos hecho en Champions es muy bueno. El equipo en la competición ha hecho cosas muy grandes, ahora jugamos esta final y nuestro objetivo es ganarla. Muchos equipos la verán por la televisión, nosotros tenemos la suerte de jugarla", añadió.

El campeón del título saldrá para Ancelotti del que "tenga más personalidad" en la final. En el Atlético todo indica a que le faltará su líder en ataque, el hispano-brasileño Diego Costa y es duda el turco Arda Turan.

"Son dos jugadores muy importantes pero la fuerza de este equipo no va a cambiar. Sin Diego Costa y Arda han hecho partidos fantásticos. Felicito a Simeone y sus jugadores por ganar la Liga. Su juego no cambia con Diego Costa o sin él. El Atlético es fuerte como equipo, no por sus individualidades", analizó.

No confirmó Ancelotti el elegido para cubrir la baja por sanción de Xabi Alonso. Admitió que ve a Illarramendi "bien" y destacó el esfuerzo del alemán Sami Khedira por llegar en las mejores condiciones. "Decidiré el sábado por la mañana la alineación".

Respecto a la táctica aseguró que hay poco margen para la sorpresa tras cuatro enfrentamientos esta temporada contra el 'Cholo' Simeone y dijo que su equipo "no va a jugar para bloquear al contrario", si no que jugará con "calidad, estilo y sacrificio".

Por último, señaló que las celebraciones por la Liga del Atlético de Madrid no les pasará factura. "Lo bueno te da más ganas e ilusión. Hacer una fiesta en la que lo han pasado muy bien tras ganar la Liga no va a pesar en la final. Les va a dar más energía".

AGENCIAS