2 de junio de 2013 / 10:31 p.m.

Chicago, Illlinois • A cinco años de la promulgación de la Ley General para el Control del Tabaco y de que el Gobierno Federal ratificara con la OMS el Convenio Marco, México sigue violando diversas disposiciones como erradicar la venta a menores de cigarros sueltos en cada esquina, fumar en espacios cerrados y libres de humor y que la industria tabacalera corrompa los esfuerzos como aprovechar los coloridos pictogramas para publicitarse, aseguró Juan Zinser, oncólogo del Instituto Nacional de Cancerología.

“Simplemente debemos reconocer y darnos cuenta que en nuestro país desafortunadamente la cultura del cumplimiento de la ley es deficiente, en general la gente no ve mal que alguien viole la ley y obviamente en lo relativo al control del tabaquismo suceden cosas semejantes”, dijo el oncólogo Zinser, quien impulsó desde la Secretaría de Salud la reformas legislativas federales para proteger los derechos de los no fumadores y sacar el humo de espacios cerrados.

Pero si bien, aclaró, México ha dado pasos muy importantes con legislaciones como la federal y estatales, entre ellas la del Distrito Federal, lo que hace falta son mayores supervisores de la Cofepris y cubrir los huecos legales, “como es el hecho de que si en un lugar público se contrata, es rentado para una fiesta privada, si se puede fumar y la misma gente lo permite”.

El presidente de la Consejo Mexicano contra el Tabaquismo y participante por parte del INCan en el cumbre de ASCO (American Society of Clinical Oncology) aseguró que “en México predomina la prepotencia en la que cada quien, si tiene la capacidad económica, hace lo que quiere”.

“En relación a los pictogramas, por ejemplo, la Encuesta Nacional de las Adicciones demostró que son más sensibles a atender las advertencias los que tienen menos recursos económicos, por el contrario, quienes tienen más recursos económicos tienden a burlarse y a no tomar en cuenta, esto es aprovechado por la industria”.

Por ello, reconoció, que aunque los esfuerzos han sido grandes aún no se puede decir que a cinco años se ha logrado un impacto importante en la disminución de fumadores.

“En México fuman alrededor de 16 o 18 millones de personas (cifra que es mayor a las Encuesta pasada que ubicaba en 14 millones). Se mueren alrededor de 165 diarias a consecuencias del tabaco, es como si se cayera un jet lleno de gente todos los días, esto sería un motivo de alarma pero lo que pase con el cigarro parece que no le alarma a mucha gente”.

En el caso del Convenio Marco para el Control de Tabaco (CMCT) “México no ha cumplido adecuadamente tanto en la vigilancia de evitar la venta de cigarros sueltos, como en la actualización de los pictogramas, que realmente tengan el tamaño adecuado.

“Los pictogramas son muy útiles: fotografías y anuncios en las cajetillas de cigarros son de enorme utilidad, pero qué pasa, la industria tabacalera los pelea mucho y les ha resultado de una gran promoción cuando no se cambian constantemente ni tienen el tamaño adecuado y cuentan con colores bonitos. Llegan al grado, de presentar sus productos de forma elegante, y todo les reditúa en una enorme publicidad. Sería totalmente contrario si sólo se manejaran cajetillas sin marca, completamente blancas, con mensajes y fotos. Esto si funciona”.

Zinser refirió que en un cuarto cerrado el humo de tabaco genera niveles triples de contaminación que cuando se lanza la advertencia de contingencia atmosférica y esto tira el argumento que dan los fumadores contra la contaminación.

“El tabaquismo reduce la vida de las personas de 10 y hasta 20 años, la contaminación atmosférica, conforme a estudios del INCan y del Instituto de Salud Pública la reducción es de uno a dos año. El potencial tóxico del cigarro es enorme, es un veneno superior al monóxido de carbonos que emiten los automóviles”.

Los estudios también demuestran que además de todas las enfermedades que puede causar, “el humo del tabaco se absorbe y distribuye por la sangre, y causan cáncer en el páncreas, en el riñón, en la vejiga…causa envejecimiento prematuro de los tejidos.

“¿Cuál es la causa de riesgo para el cáncer? La edad ya que es más frecuente después de los 50 años que se presenten problemas cardiovasculares, infartos, daños múltiples pulmonares, derrames cerebrales. “El tabaco hace que se envejezcan los tejidos por eso una persona que fuma no cumple 12 meses sino 16 meses de manera que alguien que empezó a fumar en la adolescencia llega a los 52 o 55 años de edad, sus pulmones ya tienen 75 años de vejez”.

Para Zinser es fundamental más campañas contra el tabaquismo, porque, hasta el momento, lo logros obtenidos no dejan “satisfechos”. “Estamos ante un proceso lento, a diferencia de otras enfermedades, el tabaco esta tan arraigado en las familias que cuesta trabajo. Si hay epidemia de tifoidea o se les convoca a cuidar el agua, nadie se opone, pero en relación al tabaco que ha sido algo mucho más arraigado es más difícil”.

Otro problema es que el 20 por ciento de los médicos fuman y otro 20 por ciento de los adictos crónicos está decidido a morirse por tabaquismo. “La industria promueve la venda de cigarros sueltos porque se gana el doble, cada cigarro suelto vale 4 pesos, y sabe que con un cigarro el 10 por ciento de jóvenes se hacen adictos. Las estadísticas revelan que la edad de inicio ha disminuido, ya se empieza a los 11 y 12 años, por esos las campañas deben de dirigirse a las escuelas”.

De igual manera rechazó que en México haya una industria de contrabando de otros países. “La industria quiere engañar a la sociedad diciendo que son productos de mala calidad, aclaremos, el cigarro por sí mismo es un producto de pésima calidad. Es el único producto de venta legal permitida que va a matar al 50 por ciento de los usuarios”.

Y no es verdad, abundó, que como menciona la industria tabacalera que hay cigarros finos y cigarros corrientes. “Lo que gana es impresionante al año. Se consumen más de cinco trillones de cigarros, estos que significa, si uno pone los cigarros alineados, uno detrás del otro, da la vuelta al mundo en una hora, por eso los ingresos de la industria son extraordinarios”.

Por ejemplo, aclaró, cada muerte les genera 10 mil dólares, considerando el número de cigarros que se fumó. “En este congreso ya se dejó en claro que de los 5.2 millones de muertes al año, se pasará en el 2025 a alrededor de 8 millones. Son tendencias”.

Blanca Valadez