EFE
29 de junio de 2013 / 02:48 p.m.

 

Londres  • El primer ministro británico, David Cameron, apadrinó hoy el Día del Orgullo Gay en el Reino Unido con un mensaje en el que defiende la legalización del matrimonio homosexual y señala que este permitirá a los escolares homosexuales "sentirse más orgullosos" en clase.

Cameron, quien se encuentra en Afganistán para visitar a las tropas británicas, escribe en la guía de las celebraciones del "Gay Pride" que espera que los jóvenes vean que el Parlamento, que tramita la nueva ley de matrimonios homosexuales, "considera que su amor es como el de los demás".

Lesbianas, bisexuales y transexuales se congregaron hoy en Londres para participar en el festival del Día del Orgullo Gay, con el que se conmemoran los logros en la adquisición de derechos y se reivindica la igualdad en los aspectos en los que aún hay discriminación.

Miles de personas, con coloridas vestimentas o semidesnudas, desfilan por el centro de la capital británica en la que es la mayor celebración gay del Reino Unido y una de las principales de Europa, dedicada este año al "Amor (y el matrimonio)", con motivo de la nueva legislación que autorizará en Gran Bretaña en 2014 las bodas entre parejas del mismo sexo.

Entre los patrocinadores del festival London Pride 2013 está el alcalde de Londres, Boris Johnson, quien ha concedido una subvención de 500 mil libras (unos 585 mil euros) a LGBT y Community Pride, los grupos que representan al colectivo y organizan los actos.

Unas 150 entidades colaboran en el evento de este año, que transcurre por el centro de Londres, incluida la arteria comercial de Oxford Street, y concluye en la céntrica plaza de Trafalgar, si bien la fiesta continuará hasta la noche en varios puntos de la ciudad.

La Cámara de los Lores británica examina actualmente la ley del matrimonio homosexual, que ya ha sido aprobada por los Comunes y que, si todo avanza según lo previsto, posibilitará que se celebren en 2014 las primeras bodas entre personas del mismo sexo.

Esta legislación, que amplia los derechos ya reconocidos en la ley de uniones civiles entre homosexuales, exime a las religiones de celebrar estos matrimonios, si bien los credos que lo deseen, como los cuáqueros, sí podrán hacerlo previa solicitud de una autorización.

El conservador Cameron ha impulsado personalmente la tramitación de la ley de matrimonios gays, que tiene el apoyo de sus socios de Gobierno, los liberal demócratas, y de la oposición laborista, pero que ha sido combatida por buena parte de sus colegas "tories".