26 de octubre de 2014 / 10:51 p.m.

 

 Porque el equipo busca ganar en todo lo que participan y están mentalizados en seguir avanzando tanto en Copa como en la Liga, Tigres debe dejar de lado el cansancio y seguir trabajando al máximo por los mejores resultados en la temporada. Al menos así piensa el ecuatoriano Joffre Guerrón quien no se limita y levanta la mano para ser parte del plantel que juegue por la final de la Copa al enfrentar el miércoles en la semifinal al Santos Laguna en el estadio universitario. Viene el miércoles la Copa, parece que Tigres va por todo… “Si, pienso que el grupo está muy motivado, en estas instancias pensamos en alcanzar cualquiera de los dos objetivos o ganar la Copa o entrar a la liguilla, entonces estamos mentalizados en eso, hay que dejar de lado el cansancio y seguir luchando. “Me siento bien, ayer (el sábado) salí ya cansado con molestia muscular pero ya me siento mejor y ahora a seguir trabajando para lo que viene”, dijo el sudamericano al salir del entrenamiento dominical en el estadio universitario.

LA FRASE “Es bueno que la gente lo reconoce el esfuerzo que hace uno dentro del campo y por algo el cariño para conmigo también”, Egidio Arevalo. “Queríamos ganar (el clásico) pero lo importante que el equipo hizo un buen partido, mostró un buen nivel de futbol y ahora pensar en el duelo que viene”, Joffre Guerrón. EL DATO Unos 50 aficionados recibieron fotos y autógrafos de los jugadores felinos que amablemente detuvieron sus coches al salir de las instalaciones del estadio universitario para atender a los incomparables presentes. Michael Joffre, hijo de Joffre Guerrón, acompañó a su papá al entrenamiento y después de la entrevista a su padre, él pidió hablar ante los medios algo que elm ecuatoriano se lo permitió. “Soy Michael Joffre, vine con mi papá a entrenar, voy a hacer muchos goles, yo también voy a ser como papá, voy a jugar mucho como papá y voy a jugar con Tigres, me gustan los Tigres”, dijo el niño de unos 3 años mientras Joffre Guerrón le decía lo que dijera, ante las risas de los aficionados presentes.

DIEGO ARMANDO MEDINA Y RUBÉN ALMAGUER