29 de abril de 2014 / 12:57 a.m.

“No obstante que Brasil tendrá un ‘comienzo fácil’, con Croacia, México y Camerún como rivales en la primera fase, el ‘scratch’ que aspira a su sexto campeonato mundial tiene serios problemas en el ataque”.

Así lo apunta el editorial de la principal revista de la nación organizadora de la Copa FIFA 2014, a pocas semanas del inicio de un torneo que, sin embargo, asegura ese texto, debe ganar la selección que dirige Luiz Felipe Scolari desde fines de 2012.

El señalamiento –compartido por Edson Arantes do Nascimento “Pelé” en un foro de gestión deportiva realizado en Sao Paulo el pasado 25 de abril, reiterado en reciente visita a Chile como promotor de la Copa del Mundo en su país- descarta dificultades ante mexicanos y cameruneses; pero “la tarea se complicará en octavos de final, cuando aparezcan España y Holanda, campeón y subcampeón de Sudáfrica en 2010”.

En uno de sus titulares principales, el diario “Folha de Sao Paulo”, haciéndose eco en declaraciones de “Pelé” -quien aseguró que “la actual debilidad de Brasil es la delantera”-, consideró por su parte que, por primera vez en una confrontación mundialista, el equipo de “Felipao” llegará a ésta sin la pólvora suficiente.

“Pelé”, seleccionado nacional en los torneos mundiales de 1958, 1962, 1966 y 1970, rechazó que la responsabilidad de ganar el título mundial por sexta vez recaiga en Neymar: “Es demasiado temerario –dijo- poner toda la responsabilidad en él, pues es el equipo completo el que debe ganar”.

Al repasar los nombres de los grandes artilleros que ha tenido Brasil a lo largo de su historia, la prensa especializada local dice que, colocar el balón dentro de las redes, exige arte y coraje, cualidades que sobraban a “Preguinho” Coelho y Roberto “Dinamita”, ídolos de diferentes épocas.

“No importa el modo, y lo que vale, con oportunismo y olfato, es el gol, materia en que los grandes delanteros que hemos tenido son doctores”, dice Sergio de Souza, editor del semanario “Placar” de Sao Paulo, la biblia de los verdaderos “torcedores”.

No duda en destacar que Jo, “Paulinho”, Fred, Neymar, “Hulk” y otros delanteros que seguramente integrarán el elenco de Luiz Felipe Scolari, harán un buen papel en junio y julio próximos.

El primer artillero del futbol brasileño, Herman Friese, llegó directo de Berlín a Sao Paulo en 1903 para jugar en todas las posiciones: “Valía por un equipo entero”, dice el analista, quien luego menciona al inglés Welfare, procedente del Liverpool, registrado a su llegada a Brasil en 1913 como extremo derecho del Fluminense.

Uriel “Teleco” Fernándes, del Corinthians, gran figura entre 1934 y 1944, se hacía llamar el “enemigo público número uno de los porteros”, con todo y que “King”, su hermano mayor, fue arquero del Sao Paulo en la misma época; pero la verdad absoluta es que marcó 243 goles en 234 partidos oficiales del campeonato paulista en ese decenio.

“Preguinho” –“estilista del gol”, le dice Sergio de Souza- anotó el primer tanto en la primera Copa del Mundo de Futbol de Uruguay, en el que participó Brasil sin éxito en 1930, además de mencionar a Hércules de Miranda, el “Dinamitador”, con 56 goles con el Fluminense en 1936, 1937 y 1938, seis veces internacional, con seis anotaciones en su cuenta con la selección.

La frialdad asesina fue la marca de Walter Cardoso, “Quarentinha”, contemporáneo de Nilton Santos, “Didi”, “Garrincha”, Amarildo y Zagallo en el prodigioso Botafogo, el cuadro de la estrella solitaria donde hizo 302 anotaciones, base de la selección mundialista vencedora en Chile 1962, de la que fue injustamente excluido: “Me pagan por marcar goles, y esa es mi obligación”, expresaba seriamente.

Sergio de Souza se ubica en 1966 y menciona a Toninho “Guerreiro” Ferreira, quien rompió la hegemonía de su compañero “Pelé” en el Santos, al obtener la monarquía de goleo con 27 tantos ese año, 13 en 1970 y 15 en 1972, sin llegar a vestir la camisa “canarinha” ni una sola vez, como sí ocurrió a “Pecho de Acero”, Edvaldo Izidio Neto.

Más famoso como “Vavá”, grabó ese apodo afectuoso en la memoria de la afición brasileña como el más valiente de sus delanteros a base de fuerza y oportunismo, sus divisas en Suecia y Chile -bicampeón en las grandes finales contra los anfitriones nórdicos y Checoslovaquia-, donde hizo un total de nueve goles, decisivos en ambos torneos, de los 15 logrados con la “verdeamarela” en 25 ocasiones.

El periodista de “Placar” también se refiere a los cañoneros de 1950, Ademir, “Zizinho” y Jair Rosa Pinto, pasando revista a los contemporáneos: el folclórico “Dadá”; el irreverente “Serginho”; a “Careca”, socio de Diego Armando Maradona en el Nápoles; y a Roberto “Dinamita”, explosivo ante las redes.

Habla con orgullo de una pareja inimitable, compañeros en la línea de ataque del Vasco da Gama y el Flamengo, cómplices en la obtención de la Copa del Mundo de 1994, la dupla que requería Carlos Alberto Parreira para vencer a Rusia, Camerún, Estados Unidos, Holanda, Suecia e Italia.

Son Romario de Souza Faría y José Roberto “Bebeto” Gama de Oliveira, hombres-gol quienes, acompañados de Taffarel, “Cafú”, y “Jorginho”, Branco y “Dunga”; Raí, “Zinho” y su arsenal estruendoso, hicieron realidad el cuarto cetro mundialista para Brasil.

“Con esos antecedentes y tales antecesores -finaliza De Souza- es imposible que los probables candidatos a integrar la selección de Brasil nos hagan quedar mal, pues poseen el secreto para hacer goles, consistente en la mezcla precisa de fuerza y forma de hacerlos, que esta vez, sabemos, funcionará a la perfección”.

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