17 de enero de 2013 / 02:10 p.m.

El dengue es la única enfermedad tropical desatendida (ETD) que se ha expandido en la última década, su incidencia se ha multiplicado por 30 en los últimos 50 años y tiene el potencial real de convertirse en epidemia mundial, advirtió la Organización Mundial de la Salud (OMS) en un informe.

“"Mantener el impulso para superar el impacto global de las enfermedades tropicales desatendidas”" es el título del segundo documento de la OMS, en él se analiza el impacto que las ETD tienen en el mundo y se sugieren políticas públicas que podrían aplicarse para reducir o incluso erradicar su incidencia.

De las 17 enfermedades que incluye la OMS en el grupo ETD, el dengue es la única que representa una “"amenaza global”".

En 2012, el dengue fue la enfermedad viral ligada a un vector (mosquito) que más rápido se expandió en el mundo; en 2010 por primera vez se detectó en Europa, por lo que todas las regiones del mundo tuvieron alguna incidencia.

En el último medio siglo, la incidencia del dengue se ha multiplicado por 30, y su expansión no hace más que aumentar, por lo que los científicos estiman que el mal tiene las condiciones para convertirse en una pandemia.

"“La enfermedad está presente en 150 países y no hay una región en el mundo donde no esté presente"”, dijo el experto de la OMS Raman Velaywdhan.

El dengue es una enfermedad endémica en 100 países, incluyendo la mayor parte de naciones de América Latina y el Sudeste Asiático; entre 50 y 100 millones de personas contraen la enfermedad anualmente; 500 mil de ellas padecen la versión más grave, conocida como hemorrágica; y unas 22 mil mueren.

Por su parte, los centros de investigación especializados en la materia elevan la cifra de personas en riesgo de contraer el dengue de 2 mil a 3 mil 600 millones y los infectados de 50 a 500 millones.

“"El aumento de personas y mercancías que viajan por el mundo, así como el cambio climático que ha aumentado las temperaturas y las inundaciones han contribuido a esta silenciosa expansión de la enfermedad"”, afirmó Velaywdhan.

"“Por ejemplo, a Europa llegaron larvas y mosquitos a través de la importación de neumáticos usados y de plantas de bambú, es por ello que el control del vector es esencial”", añadió el experto.

El mosquito urbano pica de día, lo que lo hace más peligroso que el que transmite la malaria.

A falta de vacuna, el arma contra este mal es prevenir el contagio, con la fumigación de los rincones con agua estancada: lugares donde los mosquitos depositan sus larvas.

La OMS recomendó una estrategia de cinco áreas de trabajo: diagnosis y control de casos; vigilancia integrada y respuesta a brotes; control sostenido del vector; implementación futura de las vacunas; e implementación de las investigaciones. De aplicarse presumen que en 2020, se podría reducir la incidencia del dengue en 25% y la mortalidad en 50%.

EFE