28 de febrero de 2013 / 12:30 p.m.

Ciudad del Vaticano • Benedicto XVI, en la última audiencia pública de su pontificado, afirmó estar consciente de la gravedad y novedad de su renuncia. El acto se destacó por la presencia de menos gente de la que se esperaba, ya que las autoridades de Roma calculaban que la ciudad y el Vaticano se llenarían de creyentes, pero no fue así.

En la Plaza de San Pedro había 150 mil creyentes, de los que 50 mil correspondían a los 50 mil boletos que repartió el Vaticano.

Sin embargo, fue evidente la falta de fieles ya que incluso las calles aledañas y la Vía della Conciliazione, que desemboca en dicha plaza, destacaban por estar prácticamente vacías, a diferencia del funeral de Juan Pablo II que congregó a 300 mil personas en la plaza y 700 mil en las calles aledañas.

“Todos pensamos que habría mucha más gente, pero es entendible, hoy (ayer) fue día laboral. Además, está claro que Benedicto XVI no tiene el mismo carisma que Juan Pablo II”, expresó un elemento de la Guardia Nazionale.

Lo mismo ocurrió con algunos medios. Hubo cadenas de televisión que pagaron por ocupar un puesto en un templete ubicado en el inicio de la Vía della Conciliazione para supuestamente estar mezclados con los fieles, pero su sorpresa fue que el lugar quedó semivacío.

LA AUDIENCIA

En su audiencia, Ratzinger aseguró que seguirá acompañando la Iglesia en sus rezos y reflexiones, y recalcó: “No abandono la cruz, sino que me mantengo de un modo nuevo en el Señor Crucificado, en el servicio de la oración permanezco”.

También confesó que en estos últimos meses sintió que sus fuerzas disminuían y pidió a Dios, con “insistencia” en la oración, que le iluminara para concederle tomar la decisión “justa”, no para su bien, sino para el de la Iglesia.

“He dado este paso en la plena conciencia de su gravedad, y también novedad, pero con una profunda serenidad de ánimo. Amar a la Iglesia significa también tener la valentía de tomar decisiones difíciles”, destacó.

Interrumpido en múltiples ocasiones por los aplausos de quienes lo escucharon, el pontífice señaló que Dios guía a su Iglesia, la apoya siempre y, sobre todo, en los momentos difíciles.

En este sentido, invitó a no perder nunca esa visión de fe, que es “la única verdadera visión del camino de la Iglesia y del mundo”.

En su saludo a los peregrinos de lengua española, les suplicó acordarse de él “en la oración”, así como pedir por los cardenales “llamados a la delicada tarea de elegir a un nuevo sucesor”.

Indicó que desde que fue elegido tuvo la certeza de que Dios “"siempre lo ha acompañado"” y por este motivo, “"su corazón está lleno de agradecimiento"”.

En una especie de balance final, Ratzinger admitió que “"ha habido momentos de alegría y de luz, pero también no fáciles... Tiempos en los que las aguas han estado agitadas y el viento contrario, como en toda la historia de la Iglesia, y el Señor parecía dormir"”.

Hoy a las 20:00 horas (tiempo de Roma) Benedicto XVI dejará de ser oficialmente Papa. A las 17:00 horas un helicóptero lo trasladará a la residencia de Castel Gandolfo, a 23 kilómetros del Vaticano, donde descansará un par de meses antes de recluirse en un convento.

A partir de mañana que inicia el periodo conocido como “"sede vacante"” comenzarán las reuniones de los cardenales para decidir el comienzo del cónclave.

FINAL TUITERO

Tras su rezo, Benedicto XVI escribió uno de los últimos tuits de su pontificado. En el breve mensaje mostró su deseo de que cada persona del mundo pueda experimentar la felicidad de creer en Jesús.

“"¡Quisiera que cada uno de ustedes pudiera experimentar la alegría de ser cristiano, de ser amado por Dios que nos envió a su hijo!”, exclamó en nueve idiomas en su cuenta de Twitter @pontifex, que será cerrada a partir de hoy a las 20:00 horas, momento en que se hará efectiva su renuncia, aunque el nuevo Papa puede decidir quedarse con la cuenta para continuar enviando mensajes.

Josep Ratzinger se convirtió en el primer obispo de Roma en utilizar una red social en la que ha publicado hasta el momento 38 mensajes en su cuenta, que tiene casi 3 millones de seguidores, 707 mil 192 de lengua española.

Su actividad en Twitter comenzó el 12 de diciembre cuando agradeció la “"respuesta generosa" de los fieles y los bendijo de corazón, pero por su renuncia esta moderna actividad solo abarcará 78 días.

Adiós con mariachis

Un grupo de jóvenes mexicanos adelantó la despedida del papa Benedicto XVI ayer por la noche en las afueras de la nunciatura apostólica y realizó una “serenata mexicana” con mariachis para reafirmar al pontífice que México es “"siempre fiel"”.

La despedida inició a las 20:30 horas con una misa en el templo Emperatriz de América, de la colonia Guadalupe Inn, y de ahí se trasladaron a pie a las afueras de la nunciatura apostólica ubicada en la calle Juan Pablo II para iniciar el festejo.

Adolescentes en su mayoría, al ritmo del mariachi entonaron canciones como “"Cielito lindo"” y “"Las golondrinas"”. Los participantes fueron convocados por la organización 10xMéxico, principalmente a través de las redes sociales como Facebook.

Durante la serenata los jóvenes proyectaron videos y fotografías de la visita de Benedicto XVI a México.

El festejo fue grabado en video y será enviado a Ratzinger como muestra del cariño que el pueblo mexicano le tiene, informó Sofía Reygadas. (Eugenia Jiménez/México)

JOSÉ ANTONIO LÓPEZ