13 de mayo de 2013 / 01:22 p.m.

El papa Francisco destacó la ternura y la compasión que caracterizaron a la nueva santa mexicana María Guadalupe García Zavala (1878-1963) durante la misa de canonización de la madre Lupita, donde acudieron más de 400 fieles católicos mexicanos que celebraron junto a 70 mil fieles la elevación.

Durante la homilía de la misa, en la cual elevó al honor de los altares a la religiosa oriunda del estado de Jalisco, Bergoglio aseguró que el ejemplo de esta santa debe impulsar a todos los cristianos a dejar el egoísmo.

""Santa Guadalupe García Zavala, renunciando a una vida cómoda para seguir la llamada de Jesús, enseñaba a amar la pobreza para poder amar más a los pobres y los enfermos"", dijo.

Recordó que la madre Lupita se arrodillaba ante los enfermos y abandonados para servirles con ternura y compasión, demostrando que había entendido el significado de la frase “tocar la carne de Cristo” sin repugnancia a través de los sufrientes.

A lo largo de su mensaje el Papa se refirió a los otros santos que también canonizó ayer: Antonio Primaldo y un grupo de 800 mártires de la localidad italiana de Otranto.

Además de ser la primera santa colombiana, Montoya, el obispo de Roma destacó su trabajo como maestra y madre espiritual de los indígenas, a quienes infundió esperanza, acogiéndolos con eficaz pedagogía que respetaba su cultura.

 — BLANCA VALADEZ Y NOTIMEX