REDACCIÓN
7 de junio de 2014 / 09:40 p.m.

Por más de 25 minutos el enfrentamiento amistoso entre las selecciones de Bélgica y Túnez se tuvo que suspender debido a la fuerte granizada que caía en el campo de juego; esto para cuidar a los jugadores.

La pausa que sufrió el partido de preparación sirvió para que los aficionados asistentes invadieran por instantes el campo de juego tras evadir la seguridad.

Durante el duelo los aficionados belgas soportaron el frío que se sentía en las tribunas y uno de sus maneras para 'calentarse' era el bailar y festejar todo lo que realizaba su selección en lo que fue el último duelo de local de Bélgica antes de partir a Brasil a disputar la Copa del Mundo en donde ya fueron catalogados como uno de los Caballos Negros del Mundial.