14 de diciembre de 2013 / 12:25 a.m.

Paris.- Para quienes conocen la manera en que dictadores como Stalin, Hitler y Mao eliminaron metódicamente a sus oponentes, no fue novedad la purga y ejecución del funcionario número dos en Corea del Norte.

En la historia reciente, Sadam Husein también fue hábil en estas artes para alcanzar el poder y consolidarse en Irak.

La ejecución en Corea del Norte del tío de Kim Jong Un deja entrever que el gobernante ha aprendido cómo llevar las riendas con ese estilo en una nación pobre y aislada que posee armas nucleares.

Kim se deshizo de un posible rival con la ejecución de Jang Song Thaek, al que la prensa estatal norcoreana presentó como un traidor moralmente corrupto. También podría tener el propósito de infundir temor entre otros.

A continuación un vistazo de las purgas a las que recurrieron algunos dictadores de antaño para suprimir la disensión y afianzarse en el poder.

STALIN

El gobernante soviético Josef Stalin sin duda marca un parteaguas entre los sistemas totalitaristas del siglo XX.

Sin embargo, tardó años para hacerse del control absoluto del poder después de la muerte del símbolo bolchevique Vladimir Lenin.

Stalin y sus compinches emprendieron farsas de juicios a finales de la década de 1930 para condenar y ejecutar a posibles rivales, a menudo con cargos inventados y confesiones forzadas.

Nikolai Bukharin fue fusilado acusado de espionaje. Otros dos comunistas prominentes, Lev Kamenev y Grigory Zinoviev, fueron ejecutados como presuntos conspiradores de Leon Trotsky, el último y más famoso rival de Stalin.

Trotsky fue asesinado en 1940 con un piolet cuando se encontraba en el exilio en México. Stalin murió en el poder 13 años después.

MAO

En China, el presidente del Partido Comunista, Mao Zedong, emprendió purgas durante la Revolución Cultural.

Quizá el objetivo más famoso fue Liu Shaoqi, el revolucionario comunista que fue bastante tiempo presidente de la República Popular China.

Los partidarios jóvenes de la Revolución Cultural conocidos como los guardias rojos saquearon la casa de Liu y se llevaron por la fuerza a éste y su esposa para que fueran sometidos a interrogatorio.

Liu murió de neumonía en 1969 después de que se le negara tratamiento médico porque se le había señalado como "lacayo del imperialismo".

HITLER

En 1934, un año después de que los nazis ascendieran al poder en Alemania, Adolf Hitler, dispuso una purga de rivales políticos y militares conocida como "la noche de los cuchillos largos".

Entre sus víctimas se contó uno de sus principales rivales, Ernst Roehm, jefe de la Sturmabteilung (SA), cuerpo de efectivos de asalto. Roehm fue arrestado y fusilado.

Otro subgrupo, las Schutzstaffel (SS), escuadras de protección, ya no tuvieron rival y se convirtieron en el instrumento más poderoso del poder nazi.

SADAM

Sadam Husein efectuó al menos dos purgas en Irak. En 1968, el Partido Baath recuperó el poder bajo la dirección del general Ahmed Hassan al-Bakr, primo distante de Sadam.

Como segundo de al-Bakr, Sadam eliminó a figuras importantes del partido. Once años después, Sadam obligó a al-Bakr a renunciar y procedió a la ejecución de centenares de militares y funcionarios del Baath.

IDI AMIN

A principios de la década de 1970, el impredecible dictador ugandés Idi Amin, al que gustaba que los presos políticos se mataran a martillazos unos a otros, según se dice, nombró al ex primer ministro Benedicto Kiwanuka presidente de la corte suprema del país africano.

Sin embargo, tras una fricción entre ambos ante la afirmación de que Amin no respetaba el estado de derecho, Kiwanuka fue arrestado y asesinado en septiembre de 1972, según el periódico gubernamental ugandés New Vision.

AP