17 de mayo de 2013 / 02:20 p.m.

Un largo beso sobre la avenida Tecnológico en el municipio de Metepec, Estado de México, costó a Ricardo Coyotzin Torres y a Alan Gerardo García una multa de 450 pesos a cada uno porque la policía municipal catalogó la acción como falta a la moral.

Sin embargo, esa falta no está considerada en el bando municipal de Metepec. El artículo 159 solo prohíbe “realizar en forma exhibicionista actos obscenos o insultantes en la vía o lugares públicos”.

Un beso “no es un acto insultante”, afirma Ricardo, quien presentó una queja ante el Departamento de Derechos Humanos y la Contraloría Municipal de Metepec; en ambos casos le dijeron que le iban a llamar para entregarle los números de registro de su queja y han pasado 17 días de su detención y no le han llamado.

Incluso la presidenta municipal de Metepec, Carolina Monroy del Mazo, afirmó que se investigarían los hechos, pero hasta el momento no ha pasado nada.

Después de estar detenidos varias horas en los separos de la Procuraduría de Justicia de Metepec y de que la madre de uno de ellos había pagado la multa, un policía le dijo a Ricardo: ""Les salió caro, ¡eh!, hubiera sido mejor que te fueras a acostar con una vieja a un hotel…"".

El pasado 1 de mayo ambos caminaban sobre una de las banquetas de esa avenida. Era alrededor de la 1:45 de la tarde.

""Nos detuvimos de 5 a 10 minutos, nos abrazamos y nos dimos un beso y después seguimos el camino"".

De pronto unos policías les marcaron el alto. Uno de ellos les dijo que había una denuncia anónima en su contra y ""nos argumentaron faltas a la moral e inmediatamente subieron a mi pareja y yo me rehusé"".

Ricardo, de 22 años, alegó que estaban sufriendo discriminación. Sin embargo, entre tres policías los jalaron, levantaron y treparon a la camioneta y les ordenaron que se agacharan.

En pocos minutos llegaron a los separos y bajo una cámara les ordenaron sacar sus pertenencias y los metieron a una celda. No les dieron información alguna.

Uno de los policías les dijo que""no deberían salir y que por qué se exhibían de esa manera, que había lugar y tiempo para hacer lo que estábamos haciendo"".

Más tarde, Ricardo logró comunicarse con su mamá, quien llegó a pagar la multa y fue a ella a quien le dijeron el monto.

El caso se ventiló en las redes sociales y fue cuando se dieron cuenta de""que hay parejas de lesbianas y homosexuales que han pasado lo mismo en Metepec: dan mordida para no ser detenidos"".

— FRANCISCO MEJÍA