25 de agosto de 2014 / 09:22 p.m.

A pesar de ser el sublíder del torneo y posicionarse como el mejor local, el técnico del Monterrey, Carlos Barra, sigue sin encontrar el modelo ideal para funcionar y convencer como equipo.

Cualquier entrenador cuyo equipo presuma de un rendimiento del 72 por ciento de aprovechamiento, tendría razones para entrenarse sin preocupaciones.

Pero este no es el caso de Barra, quien semana a semana ha confesado su inquietud por el funcionamiento de sus Rayados, más allá de que acumula 4 triunfos, un empate y una derrota.

"Seguimos pensando que requerimos de un mejor funcionamiento, a pesar de la victoria que es muy importante por el esfuerzo, porque seguimos sumando puntos, seguimos mejorando en la tabla, pero aún requerimos tener un mejor funcionamiento", reiteró el entrenador rayado.

EL OFENSIVO QUE DEJÓ DE AGRADAREl torneo anterior, cuando entró de bombero, Barra decidió ser agresivo. Adoptó la formación de 4-3-3 sin un goleador de la pinta y efectividad del colombiano Dorlan Pabón.

En su necesidad por encontrar un '9' porque además Humberto Suazo se encontraba en rehabilitación de su hombro izquierdo, transformó a Lucas Silva de atacante y le funcionó como rematador. Complementó su aparato ofensivo con Chelito Delgado y Neri Cardozo como extremos.

Pese a sus carencias, el Monterrey jugó agresivo aunque tampoco anotó en tantas ocasiones. Marco 15 en los 10 partidos dirigidos por Barra, pero con ellos terminó por cosechar 5 triunfos y 2 empates por 3 descalabros.

Para este torneo, a Barra le reforzaron su ataque con la llegada de Pabón. Tras seis fechas, el colombiano marcha como líder goleador con 7 anotaciones. Ha marcado en casi todas las jornadas, con excepción ante Santos.

Barra continuó formando con su agresiva formación de 4-3-3, pero pese a su postura agresiva y el goleador, dejó de funcionar y convencer como lo hacía el torneo anterior. Comenzó a replegar a su equipo y basar su éxito en el contraataque con Dorlan.

Contra Cruz Azul, comprobó lo letal que resultaría el colombiano si lo acercaba al área, en lugar de alinearlo como extremo. Con la baja de Humberto Suazo, lo probó de '9', por delante de Lucas Silva y tiró cuatro veces; en tres acertó.

El sorprendente hat-trick de Dorlan, motivó a Barra por mantenerlo en esa posición. Pero con el regreso de Suazo había que sacrificar a alguien. Y ese fue Silva.

EL PRECAVIDO QUE SE SABE DEFENDEREl siguiente paso era recabar la mayor información posible y en base datos numéricos, optar por un formato de juego. Entonces se dio cuenta que su promedio de goles no variaba entre el Monterrey agresivo del torneo anterior y el Monterrey que intentaba imitarlo en la actualidad: sigue anotando cada 60 minutos.

Pero el dato que marcó la diferencia fue el que obtuvo de su aparato defensivo. El torneo pasado el Monterrey promedió un gol en contra cada 75 minutos, pero en este torneo su defensa registra gol en su meta cada 135 minutos.

Entonces, contra Puebla Barra cambió de formación. Adoptó una postura conservadora. Inclinó su formato de juego hacia la solidez defensiva y a la contundencia de Pabon y le funcionó.

Apostó por el 5-3-2. Invitó a Víctor Ramos como tercer central, junto a Hiram Mier y Stefan Medina. Severo Meza y Efraín Velarde fueron los carrileros. Y Jesús Zavala se quedó como contención. Con ese bloque nulificó a su rival, aunque también le restó agresividad a su ataque.

Neri Cardozo y Silva auxiliaron a Zavala en la media. Y en ataque Suazo se movió con libertad como media punta, por detrás de Pabon. El resultado: Puebla tuvo la posesión de balón y Monterrey apagó sus intentos ofensivos; lo contuvo.

Para el segundo tiempo volvió a la línea de cuatro al fondo, pero no con el clásico 4-3-3, sino con un 4-4-1-1. Medina actuó de volante al lado de Zavala y esta vez Rayados ya no se vio rebasado en media cancha. Silva y Cardozo tuvieron que recorrerse a las bandas. Y ahí, Barra terminó por equilibrar las acciones, aunque terminó por limitar a Silva, quien fuera media punta y su gran referente en los últimos 15 partidos.

Acto seguido lo sacó e ingresó a Alonso Hernández con más facultades físicas para desarrollarse en ese sector.

El Monterrey volvió a encontrar el gol con la figura de Pabon, tras un pase de Suazo que un defensa desvió. A eso jugó Rayados: a un error del rival o una genialidad propia.

Con lo mínimo, venció a un rival endeble que poco le preocupó, y con ello le bastó para alcanzar el subliderato, pero aún sin una clara identidad de juego.

Lo que comienza a conseguir el Monterrey es solidez defensiva. Con solo 4 goles en contra, ya levanta la mano como el segundo equipo que menos goles ha recibido en estas 6 fechas del Apertura 2014.

DATO OFENSIVOEl Monterrey promedió un gol cada 60 minutos durante las 10 jornadas del torneo anterior en que Carlos Barra dirigió al equipo. Con 9 goles en 6 fechas de este Apertura 2014, su equipo sigue promediando un gol cada 60 minutos de juego.

DATO DEFENSIVOEl torneo pasado el Monterrey promedió un gol en contra cada 75 minutos, pero en este torneo su defensa registra gol en su meta cada 135 minutos.

JAIME GARZA