17 de mayo de 2013 / 01:09 p.m.

Selene Flores y Sarahí Soto fueron discriminadas por besarse en la Terminal de Autobuses Pasajeros Oriente (TAPO). Además fueron acusadas de estarse “masturbando mutuamente”, acción que afirman, nunca realizaron.

Ambas se encontraban ahí el pasado 13 de mayo, porque Sarahí viajaría a Veracruz y los meses separadas iban a ser muchos. "“La estaba besando con la emoción del momento, platicando qué íbamos a hacer, abrazándola, nunca lo que los policías me argumentaron"", narra Selene.

""Estábamos afuera de los baños y un policía nos pidió que nos moviéramos. Por el radio escuchaba que teníamos una queja, que una señora se había molestado por masturbación mutua. Yo no lo podía creer y me di cuenta de que estábamos siendo discriminadas"", explica.

Las jóvenes atendieron las instrucciones de bajar de la zona de sanitarios. Sin embargo, nunca fueron notificadas mientras que la acusación de “masturbación mutua” circulaba por los radios.

""Ya va a venir el jurídico a explicarte pero saben que lo que hicieron las va a llevar al Ministerio Público"", les dijo un policía que no se identificó.

Momentos más tarde apareció el personal de jurídico de la TAPO. Selene le argumentó que estaban siendo discriminadas y que lo sabrían las feministas porque eso simplemente no era justo. El joven se apartó de ellas. No pasaron cinco minutos cuando, después de usar sus radios, les dijo ""ya, su problema está resuelto, váyanse"".

Pero la pareja no se quedó con los brazos cruzados: ya presentaron un acta ante la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal e incluso organizaron un “besatón”.

BESATÓN en la TAPOCon el fin de manifestarse a favor de la defensa de los derechos humanos de la comunidad lésbico, gay, bisexual, transexual, travesti, transgénero e tntersexual (LGBTTTI), diversas organizaciones, así como Selene y Sarahí, convocaron a besarse en la terminal Tapo.

La cita es a las 5:30 horas de este viernes y se llevará a cabo frente a las taquillas de la línea de Autobuses Unidos (AU).

""Con esto queremos demostrar que tenemos derechos. El problema en la Ciudad de Vanguardia no son las leyes, sino la ignorancia y la falta de cultura de la sociedad y funcionarios públicos. Quizá haga falta capacitación para entender la situación de la comunidad LGBTTTI"", finalizó Selene.

 — ANA CECILIA MÉNDEZ