10 de noviembre de 2014 / 09:51 p.m.

El serbio Novak Djokovic ganó el primero de los tres partidos consecutivos que le pueden asegurar el número uno al final de año, al vencer al croata Marin Cilic, campeón del Abierto de Estados Unidos, por 6-1 y 6-1 en su debut en el Masters de Londres.

En tan solo 56 minutos, el tricampeón del torneo despachó su primer compromiso en el O2 londinense este año, para sumar su victoria 28 en sala esta temporada, la tercera racha más larga en pista cubierta en la Era Open (John McEnroe, 59 y Ivan Lendl, 37).

Van ya dos días de competición, y de los cuatro partidos individuales disputados, los cuatro han acabado en dos sets. El suizo Stan Wawrinka también ejerció de rápido al derrotar este lunes al checo Tomas Berdych, por 6-1 y 6-1 en 58 minutos, y su compatriota Roger Federer noqueó este domingo al canadiense Milos Raonic, por 6-1 y 7-6(0), en una hora y 28 minutos.

El partido más disputado hasta el momento fue el que enfrentó al japonés Kei Nishikori contra el británico Andy Murray, 6-4 y 6-4 en algo menos de dos horas, con triunfo del tenista nipón.

Djokovic se hizo con el primer set en tan solo 27 minutos. Una exhalación si se echa un vistazo a los antecedentes: 10-0 para el serbio, que eso si, pero que tuvo que ganar los tres últimos disputando la última manga: tres sets en Indian Wells, cuatro en Roland Garros y cinco en Wimbledon, todos este año.

El serbio camina con paso firme y decidido para conquistar el Masters por cuarta vez, y tercera consecutiva. Y de paso colocar más presión sobre los hombros de Federer para acabar al frente de la lista mundial a final de año.

Si Djokovic gana dos partidos más no hará falta aplicar los puntos que puede obtener el suizo en la final de Copa Davis contra Francia en Lille, del 21 al 23 de este mes, que ya están preparando los franceses con duros entrenamientos sobre tierra en Burdeos, porque si el serbio alcanza la meta de las semifinales en el O2, invicto, ya tendrá el premio asegurado.

Su exhibición fue tal que el croata Goran Ivanisevic, entrenador de Cilic, se arrellanó en su asiento, tranquilo y sosegado, miró el marcador del techo y asumió que no era su noche, si no que iba a presenciar la ejecución de su pupilo en un suspiro. Cilic, uno de los tres novatos este año junto con Raonic y Nishikori, ganó el primer juego en blanco con su saque, pero luego cedió ocho seguidos, aplastado por "Nole", y no volvió a ganar más cuando puso la bola en juego.

Antes, Wawrinka destrozó a Berdych, cediendo únicamente dos juegos. El checo parece condenado a la derrota en sus primeros encuentros en el Masters. En sus cinco intervenciones siempre ha perdido el primer partido de la primera fase. Aunque luego es cierto que se recupera y logra las semifinales, como le sucedió en 2011, pero este lunes recibió una dura paliza de manos del actual campeón del Abierto de Australia y Montecarlo.

Wawrinka, semifinalista el pasado año, sentenció el primer set en tan solo 25 minutos, tal y como hizo este domingo su compatriota Federer ante Raonic.

En el segundo parcial, Berdych se defendió algo más, sobre todo en un interminable tercer juego, pero el resultado fue también demoledor en este parcial en el que no logró mantenerse estable ante la dureza de los tiros de Stan.

El duelo de este lunes fue muy diferente al que ambos protagonizaron en esta misma pista en hace dos años, con victoria de Wawrinka por 6-3, 6-7 y 6-3. El suizo, que domina por 10-5 en los enfrentamientos, ha ganado los cinco últimos consecutivos, y no pierde con Tomas desde el duelo de Copa Davis de 2013.

Lo mejor de Stan fue su saque. Wawrinka no cedió ni una sola oportunidad de rotura en todo el partido y rompió el de Berdych en cinco de las nueve ocasiones que dispuso, para lograr una victoria que le hacía falta.

Desde que alcanzó los cuartos de final de Abierto de EE.UU., Wawrinka ha hecho más bien poco en el circuito. Cayó a las primeras de cambio en el Masters 1000 de Shanghai y lo mismo le sucedió en Basilea. Luego, en París-Bercy, ganó en su primer compromiso al francés Jeremy Chardy para caer después contra el surafricano Kevin Anderson, y llegar a Londres con una marca de 36 partidos ganados y 15 perdidos.

Su victoria ante el checo, marca el partido en el que menos juegos se ha dejado arrebatar contra un top-ten en 34 victorias. Wawrinka es un especialista en ganar a jugadores situados entre los diez primeros. Ya lleva diez este año, y esta es la primera desde que batió a Federer en la final de Montecarlo.

"Desgraciadamente ha sido mi peor partido esta temporada y luché para estar aquí", se quejó Berdych. "Hoy no sentí nada bien, solo intenté luchar y jugar buen tenis", resumió.

"No esperaba ganar tan fácilmente", apostilló Wawrinka, "pero estaba listo para jugar bien. He tenido una gran semana de preparación. Incluso contando con los malos resultados en Basilea y París. En los entrenamientos estaba sintiendo la bola muy bien. Cuando me siento bien el a pista, estoy preparado para ganar a cualquiera. Nunca es fácil, pero hay que luchar por ello", puntualizó.

AGENCIAS