12 de marzo de 2014 / 04:37 a.m.

En el día en que comenzó el periodo de negociación de agentes libres, la mayor noticia no fue la ruptura entre los Cowboys de Dallas y DeMarcus Ware. Más bien llamó la atención un canje que involucró a un jugador con muchas menos credenciales.

Jonathan Martin se mudó a los 49ers de San Francisco, meses después de que acusó a un compañero de hostigamiento y abandonó las filas de los Dolphins de Miami.

Martin, tackle ofensivo, volverá al área de la Bahía de San Francisco y jugará bajo las órdenes del entrenador Jim Harbaugh, quien lo dirigió en Stanford y le había manifestado apoyo durante el escándalo que estalló el año pasado.

El canje fue anunciado por los Dolphins el martes por la noche. San Francisco confirmó después la operación, al señalar sólo que cedería a cambio una selección del "draft" a Miami y que Martin debe aprobar los exámenes físicos para que el convenio se ratifique.

"Grandes noticias... Más que bendecidos... Hay pocas oportunidades así en la NFL... Estoy ansioso por trabajar con los 49ers", publicó Martin en su cuenta de Twitter.

La mudanza del jugador de 24 años entre un extremo y otro del país llega un mes después de que una investigación emprendida por la NFL determinó que Richie Incognito, guard de los Dolphins, junto con otros dos integrantes de la línea ofensiva, se involucraron en un hostigamiento permanente contra su compañero Martin y contra un asistente del cuerpo de kinesiólogos.

Tras el reporte de la investigación, los Dolphins despidieron al coach de la línea ofensiva Jim Turner y al kinesiólogo Kevin O'Neill. Incognito y el guard John Kerry se declararon agentes libres el martes y no se espera que vuelvan a jugar en las filas de Miami.

"Sentimos que esta operación era lo mejor para los intereses de todas las partes involucradas", dijo el gerente general de los Dolphins, Dennis Hickey. "Le deseamos lo mejor a Jonathan".

También el martes, los Cowboys permitieron que se marchara Ware, quien ostenta 117 capturas de quarterback en su trayectoria.

"Una decisión como esta, que involucra a un hombre considerado piedra angular en la historia de la franquicia, siempre resulta difícil", dijo el dueño de los Cowboys, Jerry Jones.

Ware, de 31 años, fue elegido siete veces para el Pro Bowl durante su estadía en Dallas. Su presencia representaba 16 millones de dólares en términos del tope salarial.

Al romper con él, los Cowboys, que rebasaban el tope, ahorraron más de siete millones de dólares. Ware acumuló apenas seis capturas en la campaña anterior, su novena en Dallas.

Fue la peor cifra en su carrera, durante una temporada en la que sufrió una lesión de muslo. Tras la campaña, se sometió a una cirugía de codo.

Por su parte, los Bears dejaron en libertad a Julius Peppers, también con el objetivo de abrir espacio respecto del tope salarial.

Peppers acumula 118 capturas y media en 12 temporadas. Los Bears buscan mejorar su defensiva, con transacciones que incluyen un acuerdo por cinco años con Lamarr Houston, otrora end de los Raiders.

El tope salarial se ha elevado 10 millones de dólares, a un récord de 133 millones. En estas condiciones, algunos jugadores encontraron un nuevo hogar en cuanto se abrió oficialmente el mercado.

Y ciertas posiciones fueron bastante codiciadas.

Branden Albert, tackle izquierdo electo al Pro Bowl, llegó a un convenio por cinco años y más de 45 millones de dólares con los Dolphins, de acuerdo con una persona cercana a las negociaciones, quien habló con The Associated Press a condición de permanecer anónima porque el equipo no había emitido un anuncio oficial.

Albert ocupará la posición en la que jugaba Martin.

El tackle izquierdo Jared Veldheer y los Cardinals firmaron por cinco años y unos 35 millones de dólares. Veldheer dejó a los Raiders, que lo reemplazaron mediante un contrato por un lustro con Rodger Saffold, ex lineman de los Rams.

Otro tackle izquierdo, Eugene Monroe, pactó por cinco años con los Ravens.

AP