24 de febrero de 2013 / 06:31 p.m.

Sencilla, elegante y jovial, con los pies puestos en la tierra, Emma Thompson (Londres, 1959), dos veces ganadora del Óscar —como mejor actriz por Regreso a Howard’s End en 1992 y mejor guión adaptado (en tándem con Jane Austen, tal como suele decir) por Sensatez y sentimientos, en 1995—, se reúne con la prensa para presentar Hermosas criaturas, el nuevo filme de Richard LaGravenese (guionista de Pescador de ilusiones), tras haber formado parte de la exitosa saga deHarry Potter.

En la cinta, interpreta un doble papel: por un lado es Mrs. Lincoln, una fanática religiosa en un pueblito sureño donde se desarrolla la acción, y por otro es Saraphine, una peligrosa y sensual hechicera que juega un rol clave en el desarrollo de la trama, aunque en la realidad no tiene nada de bruja. Sonríe, insiste en el tuteo: “¡Hola, soy Emma!”, bromea para romper el hielo y entabla conversación como una mujer amena, inteligente y muy simpática.

¿POR QUÉ ACEPTAR UN PROYECTO COMO HERMOSAS CRIATURAS?

Estoy abierta a toda clase de propuestas. Eso lo aprendí de mis padres, pues ambos eran actores. Siempre que llega algo, lo menos que puedes hacer es leerlo, enterarte de qué se trata. Me atrajo porque está muy bien escrito. Richard tomó la novela original, que es muy entretenida y está enfocada a un público adolescente, y lo que hizo fue “abrirla” para que la historia que cuenta, básicamente la lucha entre el bien y el mal, resultara más universal. Creo que es una muy buena adaptación y que supera al libro en algunos aspectos, y eso sin duda es un gran trabajo. Así que acepté gustosa trabajar con él y con el elenco que reunió.

ES LA PRIMERA VEZ QUE HACE EL PAPEL DE VILLANA, O MÁS BIEN DE DOS. ¿FUE DIFÍCIL?

Podría decirse que sí, es más difícil, porque son dos personajes completamente opuestos, que comparten el mismo cuerpo. Y las dos son muy desagradables (risas). Cambiar de registro constantemente es muy importante en mi profesión, y ser la mala de la película puede ser muy gratificante. En este caso lo fue por partida doble, con Mrs. Lincoln y su discurso reprimido y su fanatismo religioso de un lado, y del otro lado Saraphine, que es un ser malévolo, pero que está extrañamente justificada en sus acciones. Ir de una a otra fue sumamente divertido.

ADEMÁS, HAY UN CONTRASTE ENTRE AMBAS, ¿NO? UNA MUJER SEXUALMENTE COHIBIDA Y UNA BRUJA SEDUCTORA. TODO EN EL MISMO PAQUETE...

¡Exacto! Dos por uno. Eso me resultó muy atractivo. Especialmente, como dices, el contraste. Había dicho alguna que otra vez que formo parte de la última generación que ha vivido con naturalidad su sexualidad. Pero eso no influye ni en un sentido ni en otro. Hay que tomárselo con humor y no es recomendable abusar. Los espectadores están un poco hartos de tanto sexo y tanta cama. Por otro lado, yo sí me considero una mujer sexy, aunque no despampanante. Supongo que represento la sexualidad de las mujeres comunes. Pero como Saraphine, tuve la oportunidad de explotar una sensualidad que habitualmente no había encarnado. Y lo disfruté mucho.

AL RECIBIR SU ÓSCAR SE QUEJÓ DE LA FALTA DE BUENOS PAPELES PARA LAS ACTRICES. ¿CÓMO ENCUENTRA LA SITUACIÓN DE LA MUJER EN LA INDUSTRIA DEL CINE 20 AÑOS DESPUÉS?

Como todo, es mejorable. He tenido mucha suerte con mis papeles, pero es evidente que las mujeres tenemos en la mayoría de los casos papeles accesorios al protagonista masculino y cobramos mucho menos dinero que ellos. Es una reivindicación de la que me declaro parte interesada. Igualmente, nuestra vida en el celuloide suele ser más corta. A los cuarenta y tantos una entra a esa franja de edad en que suele resultar difícil encontrar buenos papeles protagónicos. Ahora tengo 53 años, no me falta trabajo y ofertas, algunas las gestiono yo misma, pero en efecto, podría ser mejor. No solo para mí. Para todas.

LOS PROTAGONISTAS DE HERMOSAS CRIATURAS SON MUY JÓVENES Y TIENEN EL APOYO DE FIGURAS COMO JEREMY IRONS, VIOLA DAVIS Y DE USTED MISMA. ¿CÓMO VE ESTA TRANSICIÓN?

Es algo perfectamente natural. Los actores jóvenes necesitan apoyo para madurar. Viola Davis, por ejemplo, es una gran mentora. Es sumamente cálida y paciente y se puede aprender mucho de ella, aún si no eres un actor novel, yo misma aprendí de ella. Y siempre es un placer trabajar con Jeremy. Es un caballero y un actor enorme. Sobre Alice Englert y Alden Ehrenreich (los protagonistas debutantes de la cinta) puedo decirte que son dos de las personas jóvenes más inteligentes que he conocido la industria del cine y, si hay alguien preparado para afrontar esa situación, son ellos. Puede que Alice, quien nació en los sets de cine (es hija de la directora australiana Jane Campion) tal vez lo pase un poco mal cuando se le exija el físico que deben lucir las actrices jóvenes, una realidad que ha empeorado en los últimos 20 años, pero estoy segura que lo superará y triunfará. Es increíblemente especial, madura y muy hermosa en un sentido nada convencional, lo cual es muy refrescante. Es importante alimentar a las nuevas generaciones de actores.

ESO ES ALGO QUE NO SE VE MUCHO EN ESTE NEGOCIO.

Lo sé. Pero tenemos que aceptar que todo es pasajero. No podemos interpretar a Julieta para siempre, aunque queramos. Esto también lo aprendí de mi madre; tienes que saber quién eres a cualquier edad. Aceptar el paso del tiempo. Eso de aferrarte a algo me parece triste. Creo que hay que pasar la estafeta, y estuve feliz de ayudar a Alice y a Alden en la medida de lo posible.

ES MADRE DE UNA ADOLESCENTE. ¿CONSIDERA QUE ESTA ES UNA PELÍCULA ADECUADA PARA ESE PÚBLICO?

Sí. Creo que el mensaje es claro. Creo que está muy bien hecha. Gaia (su hija) era fan de Harry Potter y estaba feliz de verme en las películas de Harry. Ahora, cuando acepté hacer ésta, me acompañó al rodaje porque estaba de vacaciones y leyó el libro y luego los otros dos —es una trilogía— para saber qué pasaba. Está en la edad en la que descubre que lo que hacen papá (el también actor y director Greg Wise) y mamá no es “magia” sino que implica mucho trabajo y a veces horas extenuantes de esfuerzo, pero estuvo interesadísima en el proceso. Sé que la película le gustará. Tiene un poco de todo y los prepara para el cine más sofisticado e inteligente que verán como adultos. Eso me da esperanza, hay algo más que ofrecer.

 MIGUEL CANE