14 de abril de 2014 / 12:13 a.m.

Los empates de locales nunca son buenos. Chivas postergó su pase a la Liguilla y pese a que sigue entre los primeros ocho dejó sensaciones de fragilidad defensiva.

El Rebaño no pudo ante Morelia que llegaba sin Jeferson Montero al Omnilife y sólo rescató un punto. Si los rojiblancos quieren Liguilla tendrán que sumar en la visita a Pumas y ganarle a Rayados en quince días en casa. Chivas complica su pase a la fiesta grande. No hay margen de error para los tapatíos.

Chivas 1, Monarcas 1.

El primer minuto de juego fue sublime para los Monarcas. El joven Jorge Zárate buscó a Héctor Raúl Mancilla y el chileno le regresó la pared de taconcito para que el canterano de los purépechas quién entró de frente al área para fusilar a Toño Rodríguez. Gol de vestidor en contra, como en Pachuca.

Mal comenzó el partido para los rojiblancos, que tuvieron que trabajar de más para meterse de lleno al partido.

Chivas intentó por derecha con Esparza y por izquierda con Ramírez y tuvo sus oportunidades aunque no lograron empatar. Carlos Fierro tuvo una que disparó de primera intención y se fue por un costado, además de un remate de cabeza de Omar Bravo que el portero Rodríguez mandó a tiro de esquina.

Los últimos 10 minutos fueron todos en rojo y blanco. El Rebaño reclamó un posible penalti de Carlos Adrián Morales sobre Bravo y ambos jugadores se dieron aventones por lo que el silbante amonestó a ambos jugadores. El primer tiempo se fue con la ventaja de la visita a la espera de poder darle la vuelta a este compromiso.

El segundo tiempo el Rebaño mandó un cambio, salió Bravo para dejarle el sitio a Hernández Neri, quién a los pocos minutos de ingresar dio el pase para el empate.

Hernández Neri se quita a un rival y pone un centro a segundo poste y Carlos Gerardo Rodríguez de cabeza puso el empate para el Rebaño. La revolución de La Volpe. Chivas siguió insistiendo y provocó que el Morelia mandara dos cambios defensivos tratando de contener a los rojiblancos.

Chivas era más y cuando presionaba a monarcas llegó la polémica pues Carlos Fierro reclamó un posible penalti de Joel Huiqui que provocó que La Volpe se metiera a la cancha a reclamar la falta, pero el silbante no lo vio y no expulsó al argentino. El cuadro visitante se veía satisfecho con el empate, el punto no le desagradaba a Comizzo, por lo que en los últimos instantes buscaban hacer daño por la vía del contra golpe.

Al final, Morelia resultó ser más peligroso que Chivas. Tuvieron dos cabezazos que se fueron por encima del travesaño y el Rebaño no tuvo piernas para ir por el partido. La Liguilla sigue al alcance de la mano, pero para lograrlo habrá que sumar en Ciudad Universitaria.

JESÚS HERNÁNDEZ TÉLLEZ