5 de junio de 2013 / 11:28 p.m.

 México • Los restos del buque británico HMS Forth, que se hundió frente al mar de Yucatán, fueron identificados por un equipo de especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) a 164 años de su naufragio.

La embarcación se golpeó sobre las rocas y se partió prácticamente la mitad del barco, describió en su momento el periódico británico Ilustraded London News el 8 de marzo de 1849.

Fue en la noche del 14 de enero de ese año, en su rumbo a Las Bermudas, cuando el buque zozobró en los escollos de dicho encalladero.

El quipo del INAH dirigido por la arqueóloga Helena Barba Meinecke, responsable del área de Arqueología Subacuática de la Península de Yucatán, se dirigió al norte del arrecife y a una profundidad aproximada de 18 metros, observó elementos metálicos dispersos de un naufragio, el único localizado en esa zona de arrastre.

Entre los restos del Forth, debió tener un peso aproximado de mil 900 toneladas, se encontraron vestigios de calderas, máquinas, ejes, propelas, anclas y los codastes.Asimismo, las características de las piezas metálicas corresponden a una embarcación destinada a transportar correo.

Los sobrevivientes fueron rescatados por el vapor Dee y trasladados al puerto de La Habana, gracias a que pudieron llegar a un islote cercano, aproximadamente a 3 km, al lugar de los hechos.

Como parte de la temporada de mar 2013 en Arrecife Alacranes, que se llevó a cabo del 14 al 28 de abril, se ubicaron 14 naufragios más. Estos sitios se suman a los seis que con anterioridad había localizado la maestra Pilar Luna Erreguerena, titular de la Subdirección de Arqueología Subacuática del INAH, por lo que suman ya 21 los reportados en este lugar.

Aunque será necesario emprender una investigación más a fondo, un par de los naufragios recién ubicados podrían corresponder a otra embarcación de la “Royal Mail Steam Packet Company” hundida en 1847, el HMS Tweed; así como al navío belga Charlote que encalló seis años después, en 1853.

En una búsqueda documental que se emprendió entre 2010 y 2012, se hallaron referencias históricas de 25 naufragios, anota Barba Meinecke, por lo que se planearán otras temporadas de campo a fin de salvaguardar, en la medida de lo posible —mediante registro y la presencia directa del INAH—, este patrimonio sumergido.

La recurrencia de estos accidentes llegó incluso a oídos de la Reina Victoria de Inglaterra y fue la reconocida compañía de seguros Lloyd´s la que donó el faro que durante décadas guió a los marinos desde la Isla Pérez, uno de los islotes que conforman Arrecife Alacranes.

Pese a estos esfuerzos, ha seguido siendo un destino escabroso para las embarcaciones, caso del vapor pesquero estadounidense Tabasco que se vino a pique en 1933, y que es otro de los naufragios localizados hace un par de semanas gracias a la ayuda de un testigo presencial del hecho.

Los 15 sitios o naufragios registrados en la temporada de mar 2013 en el Arrecife Alacranes se extienden a lo largo de 60 millas náuticas —equivalentes a 2 o 3 horas de navegación— y al igual que el Forth, los testimonios consisten en los restos de cascos metálicos, ejes, propelas, mástiles, calderas, chimeneas, anclas, entre otros que yacen en el fondo de las cristalinas aguas.

 — MILENIO.COM