24 de mayo de 2013 / 01:20 p.m.

México• La nueva torre del Instituto Nacional de Cancerología (Incan) recibió equipo de vanguardia que fortalecerá el servicio que se brinda en cinco de los consultorios de la Clínica de Mama, entre los que se encuentra un aparato de ultrasonido, con tecnología tipo GPS, que localiza las venas del paciente que va a recibir quimioterapia y con el cual se reduce ciento por ciento la posibilidad de cometer un error médico que dañe estructuras vitales.

Juan Enrique Bargalló Rocha, jefe del Departamento de Tumores Mamarios del Incan, dijo en entrevista para MILENIO que el aparato, cuyo costo asciende a más de un millón pesos y fue donado por Fundación Televisa y la empresa Avon, evitará “trabajar a ciegas” como hasta ahora se ha hecho en la colocación de catéteres entre los pacientes que van a recibir quimioterapia en lugares sensibles, como son el cuello o por debajo de la clavícula, cuando se trata de cáncer de mama.

Aclaró que aunque el personal médico ha sido entrenado para colocar y detectar las venas correctas, existe hasta 3 por ciento de error a la hora de introducir el catéter en un paciente oncológico, ello se debe a diversos factores, algunos humanos y otros vinculados al deterioro del enfermo.

Por ello, en algunas ocasiones, se causan lesiones que van desde leves, que se corrigen aunque pueden causar más dolor, hasta severas, como perforaciones que lleguen a los pulmones, y en casos extremos, se tocan venas vitales como la carótida.

Bargalló Rocha señaló que con este aparato ya no usan solo sus habilidades para colocar el catéter, y explicó que con el nuevo aparato ya podrán ser más certeros a la hora de realizar su trabajo.

Detalló que de los 6 mil nuevos pacientes que reciben cada año, en alrededor de 180 existía la posibilidad de que sufrieran efectos adversos al ponerles el catéter, pero que la nueva tecnología los ayudará a ser más precisos al momento de colocarlo.

Por ello, dijo, “este aparato, que es un ultrasonido, tiene un propósito muy especial: hacer más segura y eficiente la localización de la vena a la que queremos llegar; muchas veces se trata de venas del cuello o que se ubican por detrás de la clavícula como parte del tratamiento de quimioterapia”.

Abundó que “esta tecnología nos guía justo adonde se encuentra el vaso de la vena, colocar sin problemas el catéter y evitar dañar estructuras que están paralelas, lo cual disminuye la posibilidad de lesión. Se trabajará de manera más segura, eficiente y rápida, ya que hay ocasiones que tardábamos hasta dos horas en colocar el catéter; esperamos reducir esos tiempos”.

La Clínica de Mama no será la única beneficiada con este aparato, sino todos los pacientes que anualmente recibe el Incan, donde se hospitalizan a más 6 mil y se otorgan más de 200 mil consultas al año.

“Prácticamente todos los pacientes, en un momento, van a necesitar un catéter de este tipo, ya sea para recibir medicamentos hasta sueros”, añadió.

En la entrega simbólica de equipo, Alejandro Mohar, director general del Incan, quien se hizo acompañar del elenco de la novela de Televisa Qué bonito amor, entre ellos Jorge Salinas, Angélica María y Pablo Montero, comentó que la nueva torre se está edificando con mil 800 millones de pesos de inversión y, con ello, se está dando uno de los avances más importantes en la lucha contra el cáncer en México, que afecta a más de 5 millones de mexicanos, causa 35 mil muertes anuales y provoca más de 120 mil nuevos diagnósticos al año.

En el acto la actriz Angélica María relató que ella sufrió de cáncer de mama, por ello hizo un llamado a la autoexploración mamaria, a realizarse mastografías periódicas para evitar muertes prematuras. Se calcula que por ese tipo de tumores fallecen 4 mil mujeres al año.

BLANCA VALADEZ