25 de septiembre de 2013 / 01:02 p.m.

Moscú.- Un centro de instrucción de sexo oral en Moscú, que no admite hombres, imparte clases prácticas a interesadas en conocer estos secretos y así convertirse en la amante perfecta para que los matrimonios y la fidelidad perduren y atacar a la poligamia.

“¿Todos sabemos dónde está el ego del hombre? El sexo es tan importante que si las relaciones sexuales no son buenas y variadas, una pareja no lo resistirá”, aseguró Yekaterina Liubímova, sexóloga e instructora jefe del centro SEKS.RF.

El centro recibe más de 2 mil clientas mensuales, más de la mitad se apunta a las clases desexo oral, que duran tres horas y media cada una y cuestan 4 mil rublos (alrededor de mil 700pesos).

Las clientas que acuden al centro en Moscú, San Petersburgo y Saransk, son en su mayoría esposas y mujeres a punto de casarse, pero también hay jóvenes despechadas y amantes inseguras.

Liubímova afirmó que la tendencia mundial no es la poligamia, sino la monogamia, por lo que el centro ofrece técnicas que fortalecen el matrimonio y autoestima a través de la exploración sexual.

En su opinión, no hay mejor antídoto contra la poligamia y la infidelidad masculina que la riqueza y la diversidad en las relaciones sexuales.

“A nadie le gusta comer siempre lo mismo, de lo contrario acaba aburriéndose. A todos nos gusta viajar y hacer cosas diferentes. El sexo no puede y no debe ser aburrido”, apuntó.

Liubímova, que cree que leer sobre sexo es una absoluta pérdida de tiempo, por lo que el lema de su centro es: “Solo práctica”.

“El sexo es bueno, es alegría, es luz. Al principio, las mujeres están todas tensas, pero cuando comienzan a reirse y entran en un estado de absoluta liberación, entonces comenzamos a practicar de manera seria. Si les doy una conferencia, llegarán a casa y no harán nada”, apuntó.

En el centro está prohibida la entrada de hombres, aunque ellos sean en muchos casos los que animan a sus parejas a acudir, ya que las mujeres ya no se sentirían tan seguras, lo que estropearía la atmósfera de confidencialidad y libertad que reina en el centro.

Liubímova, recurre a bromas al animar a sus estudiantes a arrodillarse ante penes de plástico fijados espejos, para que dejen sus complejos y prejuicios. “No es en absoluto vulgar”, ya que, al contrario de otros establecimientos de la industria del sexo, SEKS.RF promueve la fidelidad en el seno de la pareja.

EFE