3 de enero de 2013 / 02:13 p.m.

Un grupo de investigadores españoles afirma haber desarrollado una vacuna que reduce en un 90 por ciento la carga del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), causante del sida, lo que supone un avance para poder controlar la enfermedad sin depender de por vida de los fármacos antirretrovirales, como sucede actualmente.

Josep Maria Gatell, jefe de Enfermedades Infecciosas del Hospital Clínic de Barcelona, donde se realizó el estudio, dijo ayer que este nuevo paso en la investigación del sida demuestra que es posible lograr una vacuna terapéutica para controlar la replicación del virus de manera permanente.

“"No hemos llegado allí, pero nos acercamos"”, puntualizó Gatell en una rueda de prensa, al subrayar que el hallazgo "“es un paso muy significativo"”.

La vacuna descubierta por un equipo del Hospital Clínic es la que consiguió una mejor respuesta virológica, pero solo logra el control del virus del sida durante un máximo de doce meses, por lo que en los próximos cuatro años el grupo de investigadores trabajará para combinarla con otras estrategias.

El investigador principal del trabajo, Felipe García, cuyo descubrimiento fue publicado en la revistaScience Translational Medicine, explicó que ningún otro grupo de investigación ha alcanzado hasta hoy una capacidad de destrucción del virus de 90 por ciento de media.

"“En el sida hablamos de blanco o negro, tenemos que lograr la curación funcional —controlar el virus sin antirretrovirales de por vida— como paso hacia la erradicación”", declaró Gatell.

El descubrimiento del grupo de investigadores es una pieza importante, aunque no definitiva, en la obtención de una vacuna terapéutica, que evite la toma de fármacos de por vida para mantener a raya al VIH.

Los antirretrovirales tienen posibles efectos tóxicos a largo plazo y representan un costo muy elevado que hace que el mantenimiento del tratamiento peligre, sobre todo en países en vías de desarrollo.

De lograrse la vacuna definitiva, sin embargo, sería un tratamiento mucho más accesible.

En concreto, lo que logra esta vacuna terapéutica es un cambio muy relevante en el equilibrio entre el virus y la respuesta inmunológica del organismo.

Así, el avance presentado es un paso más hacia la curación del sida, una enfermedad que afecta a unos 30 millones de personas en todo el mundo.

La terapia

En un comunicado difundido por el Hospital Clínic de Barcelona, explicaron que para la nueva vacuna los investigadores, "“pulsaron células dendríticas (CD) de los pacientes con VIH autólogo (del propio paciente) inactivado por calor.

""Al usar estas células como vacuna obtuvieron la mejor respuesta virológica alcanzada por ninguna vacuna terapéutica probada hasta la fecha""”.

Se detalló que “"para el estudio publicado en Science Translational Medicine, 36 pacientes en terapia antirretroviral combinada (TARc) fueron asignados aleatoriamente a recibir tres inmunizaciones con CD pulsadas o con CD sin pulsar. La vacunación fue factible, segura y bien tolerada y cambió el equilibrio virus/ huésped en favor del huésped. Al cabo de 12 semanas después de interrumpir el TARc, se observó una reducción de más de 90 por ciento de la carga viral estimada en 12 de 22 (55%) frente a uno de 11 (9%) pacientes en el grupo CD-VIH-1 (vacunados) y el grupo control, respectivamente (…) La mayoría de los receptores de la vacuna habían sido capaces de controlar temporalmente la replicación del virus con una reducción máxima de la carga viral por encima del 90 por ciento respecto a la carga inicial. Esta situación es similar a la respuesta obtenida con una monoterapia con medicamentos antirretrovirales”".

El instituto señaló en el texto que un paciente con una curación funcional sería portador del virus a niveles indetectables, de modo que las medidas de prevención serían todavía necesarias a pesar de que el riesgo de transmisión quedaría minimizado.

A pesar de que no se ha logrado todavía una curación funcional, los resultados que se dieron a conocer en Barcelona abren la posibilidad de conseguir una combinación de estrategias o una vacuna terapéutica contra la enfermedad.

— EFE