7 de octubre de 2014 / 07:30 p.m.

Gonzalo Guerra Flecha, fundador y cirujano de aparato digestivo del Centro Médico-Quirúrgico de Enfermedades Digestivas, señaló a EFE sobre "el principio de apendicitis" del tenista español Rafael Nadal, que los "antibióticos son solo un parche y no hay ninguna solución más que operar".

"Si existe un principio de apendicitis es que está empezando a desarrollarse y no hay ninguna solución más que la cirugía. Los antibióticos son pan de hoy y hambre para mañana", dijo el doctor.

Nadal admitió hoy en Shanghai que había sufrido "un principio de apendicitis" este sábado y que, tras visitar un centro hospitalario en esta ciudad, los médicos locales le sugirieron operarse o seguir un fuerte tratamiento con antibióticos, y que había optado por lo segundo.

La recuperación, tras descansar dos días en cama, parece que ha sido positiva, según confirmó el jugador, y Nadal tiene previsto, salvo contratiempos, debutar mañana en el Masters de Shanghai contra Feliciano López.

"Tratarlo con antibióticos es contraproducente", dijo Guerra Flecha, "todo indica que está empezando una apendicitis, hay que hacer una ecografía y una palpación de abdomen, y entonces el cirujano tiene que valorar y decidir si procede o no la cirugía. Pero lo suyo es operar, no taparlo con antibióticos. Hay un noventa y mucho por ciento de probabilidades de que se repita".

"Además, este tipo de intervenciones se hace con cirugía laparoscópica, con tres orificios pequeños. No hay que abrir nada y el paciente se recupera fulminantemente en muy poco tiempo. Con ese cuerpo y ese abdomen, Nadal estaría en casa a las 24 o 36 horas y a los 15 días, entrenándose", añadió el doctor.

El caso de un tenista español más reciente operado de apendicitis es el de Guillermo García López, que estuvo conviviendo con estos problemas casi tres años hasta que se operó de urgencia en el Hospital Universitario 'Medimar' de Alicante, el 14 de marzo del pasado año.

"Yo llevaba con problemas dos o tres años", dijo el jugador de La Roda (Albacete) a EFE desde Shanghai, "tras la operación al mes ya estaba jugando mi primer torneo en Casablanca, aunque no podía sacar bien porque todavía me dolían los puntos de la operación, pero aún así hice cuartos de final".

García López jugó la semana siguiente el challenger de Roma y cayó en el último partido contra el alemán Julian Reister, y la siguiente, alcanzó la del ATP 250 de Bucarest (cedió ante el checo Lukas Rosol), es decir disputó trece partidos seguidos en tres semanas.

Un caso de recuperación fulgurante tras ser operado de apendicitis fue el del australiano Pat Cash, campeón de Wimbledon en 1987. La temporada anterior, Cash decidió pasar por el quirófano y 15 días después estaba listo en el All England Tennis Club donde casi sin tiempo tras quitarle los puntos llegó a cuartos de final, batiendo al argentino Guillermo Vilas, al neozelandés Russel Simpson, al estadounidense Jay Lapidus y al sueco Mats Wilander, para ceder finalmente contra el francés Henri Leconte.

EFE