30 de octubre de 2013 / 06:51 p.m.

Por primera vez en su historia, la gente del pueblo Rjukan, enclavado en la depresión de un valle del sur de Noruega, por fin verá la luz del sol en invierno gracias a los espejos gigantes.

Rodeado de montañas lo suficientemente altas como para ocultar al pueblo la luz natural proveniente del sol, este pequeño pueblo de 3.500 personas estaba privado totalmente de sol durante seis meses del año.

"La idea es un poco loca, pero la locura es nuestra marca", reconoce Oeystein Haugan , el coordinador local del proyecto, sobre la instalación de estos espejos en un colina a 400 metros del pueblo.

Este pueblo nació hace un siglo gracias al compromiso de Sam Eyde, fundador del gigante noruego Norsk Hydro, que quería aprovechar una enorme cascada para producir fertilizantes químicos.

 AP