20 de enero de 2015 / 05:59 a.m.

Para que los Seahawks sean el primer equipo que gana títulos consecutivos del Super Bowl en la última década, tendrán que vencer a los Patriots, los últimos que consiguieron esa proeza.

En un duelo entre los campeones defensores y la franquicia dominante de la década de 2000, Seattle (14-4) se medirá a Nueva Inglaterra (14-4) dentro de dos semanas, en Glendale, Arizona.

Los Patriots, campeones de la Conferencia Americana y comandados por el quarterback Tom Brady, llegaron a su octavo Super Bowl, igualando a Dallas y Pittsburgh, con el mayor número de participaciones en la historia de la liga.

Es la sexta vez que Brady y el entrenador Bill Belichick avanzan al "superdomingo" en los últimos 14 años. Ganaron los trofeos tras las campañas de 2001, 2003 y 2004.

Pero cayeron en sus últimas dos apariciones, tras las temporadas de 2007 y 2011. En ambas ocasiones, sus verdugos fueron Eli Manning y los Giants de Nueva York.

Seattle, con su mariscal de campo Russell Wilson, buscará refrendar su título luego de sobrevivir a un encuentro en el que pareció segura la eliminación. Tras remontar, los Seahawks dieron cuenta de los Packers de Green Bay en tiempo extra.

El duelo parece de pronóstico reservado, y así lo consideran ya los apostadores en Las Vegas, donde los Seahawks partieron como favoritos pero apenas con una ventaja de 2,5 puntos.

Las casas de apuestas no esperan que ese margen varíe mucho dentro de las próximas dos semanas.

"No vamos a ver que cambie mucho el favorito, como el año pasado", cuando los Seahawks se enfrentaron a los Broncos, dijo Jimmy Vaccaro, de la casa South Point. "El año pasado, todo el mundo estaba enamorado de Denver, y hubo una paliza en las casas de apuestas. Pero en este partido, la ventaja se Seattle se mantendrá en alrededor de un punto".

Seattle se impuso a los Broncos por 43-8. En casi medio siglo del Super Bowl (éste será el XLIX), nunca ha habido una racha más larga sin que un equipo repita como campeón.

Pero con su entrenador Pete Carroll —quien antecedió a Belichick al frente de los Patriots— y con el gerente general John Schneider, Seattle parece tener el empaque propio de una dinastía, gracias a Wilson, al cornerback Richard Sherman y a una defensa que ha permitido el menor total de puntos y yardas durante dos temporadas consecutivas.

Sólo los Bears habían igualado ese logro a la defensiva, en 1985-86.

Y entre las preguntas cuya respuesta definirá el rumbo del Super Bowl figuran las siguientes:

— ¿Cómo intentará la defensiva de Seattle frenar a Brady? Deberá también ingeniárselas para contener a Rob Gronkowski y al resto del ataque de Nueva Inglaterra, sumamente versátil.

—¿Acaso Sherman está bien tras lastimarse el codo izquierdo el domingo? En cada uno de los dos partidos de playoffs, logró un interceptado.

—¿Wilson y sus receptores podrán mejorar tras ser prácticamente anulados el domingo? Se medirán a Belichick, un entrenador que cuida mucho la defensiva. También tendrán frente a sí a Darrelle Revis, otro cornerback de elite, así como a Brandon Browner, ex defensive back de Seattle.

—¿Qué debilidades tratarán de explotar Belichick, Carroll y sus respectivos colaboradores?

Durante las próximas dos semanas, se especulará mucho sobre estos temas.

AP