21 de marzo de 2013 / 03:43 a.m.

La Fórmula Uno no solo exige una vida dentro del paddock para los pilotos; ingresar a la máxima categoría del automovilismo conlleva una serie de compromisos comerciales fuera de la pista, y por ello, los competidores inician las actividades de un gran premio desde días antes de que tengan la primera práctica en pista.

Para el mexicano Esteban Gutiérrez este es un mundo nuevo. En la GP2 Series, categoría antesala del Gran Circo, su mundo se reducía a llegar a la pista los jueves, comenzar la preparación del monoplaza y salir a competir el viernes, sumado a ello alternaba sus actividades como piloto de pruebas de la escuadra Sauber. Ahora debe cumplir con la otra cara de la moneda y asistir a diferentes eventos como el de este miércoles con la escuela de futbol del Chelsea, patrocinador del equipo suizo, en Malasia.

La escuadra de la Premier League invitó al regiomontano para compartir sus experiencias con los chicos que forman parte de las diferentes categorías dentro de esta institución. Junto a ellos jugó un poco de futbol, realizó labor de portero, repartió autógrafos, asimismo se dedicó a sacarse fotografías con todos y enseñarles un poco del mundo de la Fórmula Uno, para ello llevó el volante con el cual maneja el C32 y estuvo acompañado por el fisioterapeuta del equipo, Josef Leberer.

Pero estas convivencias también le permiten a Esteban Gutiérrez compartir su filosofía de vida, la misma que lo ha llevado a estar en la máxima categoría del automovilismo, y es que para él “cualquier sueño es posible de alcanzar, simplemente se debe luchar por ellos”.

Ante esta situación, de inmediato Esteban tuvo que dar la vuelta a la hoja y comenzar su preparación para una de las carreras más demandantes del calendario, el Gran Premio de Malasia. La segunda fecha de la campaña le exigirá al regiomontano, y es que, las altas temperaturas, con un grado complejo de humedad, se vuelven el primer reto a vencer. Sumado a ello por fin llega a un circuito que ha corrido en el pasado, lo cual espera cambie las circunstancias respecto a Melbourne.

“Con la experiencia de una carrera completa en Melbourne, puedo ver ahora dónde puedo mejorar como piloto y dónde podemos mejorar como equipo. Sepang es una buena pista, la cual conozco de la GP2. Ahora quiero manejar en esa pista con un auto de Fórmula Uno", indicó el integrante del equipo Sauber.

El mexicano sabe que la exigencia comenzará a ser mayor, y es que la directora del equipo, Monisha Kaltenborn, ha visto el potencial para sumar puntos casi inmediatamente, y únicamente desea enfocar la confianza de él para hacerlo. Malasia parece el escenario ideal, pero también supondrá de nuevo un posible reto de lluvia extrema en algún momento del fin de semana.

Luis Ramírez