17 de agosto de 2013 / 04:24 p.m.

México • Cinco jóvenes han dejado el nombre de México en alto luego de participar en la Olimpiada Internacional de Física, que se llevó a cabo en Dinamarca y en la que participaron 400 alumnos de 83 países; dos de los mexicanos obtuvieron medalla de bronce, mientras que los otros tres recibieron mención honorífica.

En un comunicado, la Academia Mexicana de Ciencias (AMC) divulgó el acontecimiento, sobre el que señaló: "Otro logro de jóvenes mexicanos en competencias mundiales de conocimientos. La obtención de dos medallas de bronce y tres menciones honoríficas fue el resultado obtenido por la delegación mexicana que representó a nuestro país en la 44 Olimpiada Internacional de Física, que se llevó a cabo hace algunas semanas en Copenague, Dinamarca".

Detalló que los estudiantes Eduardo Acosta Reynoso, de Jalisco, y José de la Paz Espinosa, de Nayarit, obtuvieron la presea de bronce; mientras que Leonel Medina Varela y Jorge Torres Ramos, de Sinaloa, y Siddhartha Morales Guzmán, de San Luis Potosí obtuvieron mención honorífica en el certamen que se realizó en Copenhagen, del 7 al 15 de julio de este año.

Señaló que la actuación de los jóvenes mexicanos será reconocida en el 56 Congreso Nacional de Física, que se realizará en San Luis Potosí, del 28 de octubre al 1 de noviembre próximos.

La AMC abundó que con estas medallas México llegó a 10 en este certamen internacional, que reúne a estudiantes de nivel bachillerato, en los casi 20 años de participación de México en este concurso, dijo Víctor Romero Rochín, coordinador de Olimpiadas de la Sociedad Mexicana de Física, organizadora de este certamen a nivel nacional.

Por su parte, Rochín, quien también es miembro de AMC, calificó como buenos los resultados obtenidos en Copenhagen: "En esta ocasión, todos los integrantes del equipo obtuvieron un premio, algo que no se había dado antes". Destacó que en puntuación la delegación mexicana quedó en el segundo lugar, apenas atrás de Brasil, entre los países iberoamericanos.

Romero Rochín, investigador del Instituto de Física de la UNAM, dijo: “De estos eventos, hasta 2008 no habíamos obtenido ninguna medalla; pero de 2009 a la fecha llevamos 10 de bronce”.

Destacó que en esta última edición del certamen internacional hubo una participación de cerca de 400 alumnos provenientes de 83 países, y que en las puntuaciones los mexicanos estuvieron muy parejos, lo que en su opinión demuestra que el proyecto de preparación iniciado en 2009 está dando resultados.

"Lo que nos enseñó esta participación es que ya aprendimos a ganar medallas. La historia de los últimos cinco años nos muestra que lo que estamos haciendo nos lleva a ganar sistemáticamente bronces, y es un triunfo muy grande. La técnica, las estrategias que hemos desarrollado en estos años ya nos enseñaron que lo que se necesita son muchachos serios, trabajadores y motivados", enfatizó.

Romero Rochín añadió que aun cuando estos jóvenes exhibieron muy buenos conocimientos y técnica experimental, hace falta hacer más eficiente el trabajo, "desarrollar algunas técnicas para ser más eficientes y los muchachos puedan tener una mayor habilidad de resolver un problema en el menor tiempo posible".

Por lo pronto, buscarán superar los resultados en la 18 Olimpiada Iberoamericana de Física, que se llevará a cabo en República Dominicana en septiembre próximo, y prepararse rumbo a la 45 Olimpiada Internacional, en Astana, Kazajistán, en 2014.

SORDOMUDA SE TITULA COMO INGENIERA GEOFÍSICA

Con mención honorífica, la estudiante sordomuda Alina Morones Mendoza se tituló como ingeniera en Geofísica por la UNAM.

En un comunicado la universidad informó que la joven obtuvo su título con el trabajo Interpretación petrofísica en pozos de un campo de la región marina.

Cuando Morones Mendoza era bebé tuvo una infección intrahospitalaria y perdió la audición. Hoy, se siente feliz y orgullosa por concluir sus estudios profesionales.

Luego de detectar el problema, su familia buscó ayuda hasta encontrar a Rosa Noriega, la maestra que se encargó de oralizar a la niña hasta que cursó el sexto de primaria.

Debido a ello, la joven no utiliza lenguaje de señas; ella lee los labios y habla, dentro de sus posibilidades.

Tras un largo peregrinaje para concluir secundaria y preparatoria decidió estudiar ingeniería geofísica. En el trayecto tuvo muchas dificultades; una de las mayores fue que los profesores hablaran mientras daban la espalda a los alumnos para escribir en el pizarrón, pero tuvo el apoyo de sus amigos y compañeros de clase, quienes le ayudaron a llenar esos "huecos" y a hacer sus tareas.

De ese modo, como reconoce su director de tesis, Héctor Ricardo Castrejón Pineda, Alina, hoy de 28 años, se convirtió en una de las mejores alumnas de su grupo.

REDACCIÓN