23 de enero de 2014 / 04:38 a.m.

Josh Brent enfrenta una condena de incluso 20 años de prisión por el choque ocurrido en 2012, luego de una noche de juerga con otros jugadores de Dallas. Podría obtener también la libertad condicional.

El jurado deliberó unas nueve horas durante dos días antes de hallar culpable a Brent, quien fue esposado y escoltado para salir de la corte, mientras sollozaban sus familiares, sentados en la primera fila.

Entre las personas presentes en el tribunal estaba Stacey Jackson, madre de Brown. La mujer no respondió a las preguntas de la prensa al abandonar la corte con otros parientes, pero ha dicho en algunas entrevistas que perdonó a Brent y que testificaría para apoyar una eventual petición de una sentencia más clemente cuando comience esa fase del juicio, el jueves.

Los abogados de ambas partes están sujetos a una orden que les impide hacer declaraciones públicas.

Los fiscales señalan que Brent, tackle defensivo, estaba ebrio cuando estrelló su Mercedes en una autopista de un suburbio de Dallas, en diciembre de 2012. En la colisión murió Brown, linebacker del equipo de suplentes de los Cowboys, quien fue también compañero de Brent en la Universidad de Illinois.

Los agentes que llegaron al lugar del accidente vieron a Brent cuando trataba de sacar el cuerpo de Brown de entre los restos del vehículo.

La policía señala que el nivel de alcoholemia de Brent poco después de la colisión era de 0,18%, más del doble del límite para los conductores en Texas. La semana pasada, los fiscales argumentaron que el tackle de 320 libras (145 kilogramos) consumió incluso 17 bebidas alcohólicas la noche de la tragedia.

En tanto, los abogados de Brent argumentaron que los análisis practicados por la policía fueron defectuosos y que Brent no pudo haber bebido tanto. El abogado George Milner dijo que su cliente era culpable de "estupidez al volante", pero no de conducir ebrio.

Brent se retiró de la NFL el año pasado, pero sus vínculos con los Cowboys salieron a relucir en el juicio. Dos jugadores actuales, Barry Church y Danny McCray, testificaron que salían con Brent, primero a divertirse con videojuego, luego a cenar y después al club nocturno Privae en Dallas.

Sean Lee, linebacker de los Cowboys, asistió a parte del juicio para manifestar apoyo a Brent, y el dueño del equipo Jerry Jones dijo esta semana que estaría atento al veredicto.

"Desde luego, es algo trágico. Todos, en cierto grado, hemos sido parte de esto", dijo Jones el martes, citado por el sitio de los Cowboys en la Web. "Apoyamos a Josh. Esta experiencia ha sido tan terrible para las familias que perdieron a un ser querido como para Josh, quien también quería a Jerry".

AP