20 de mayo de 2014 / 11:55 p.m.

La liga obtuvo y suministró drogas ilegalmente, sin prescripción y sin advertir a los jugadores acerca de los potenciales efectos secundarios, a fin de acelerar el regreso de jugadores lastimados al terreno de juego y maximizar las ganancias, alega la demanda.

Los jugadores dicen que nunca fueron advertidos acerca de piernas o tobillos rotos y a cambio les dieron pastillas o inyecciones para disfrazar el dolor. Uno de ellos dice que en lugar de una cirugía, le dieron antiinflamatorios y se saltó entrenamientos para que pudiera jugar en los partidos lucrativos. Algunos otros indicaron que luego de años de píldoras provistas por la NFL sin costo alguno, se retiraron y se volvieron adictos a los analgésicos.

El portavoz de la NFL, Brian McCarthy, en Atlanta para las reuniones primaverales de la liga, dijo: "No hemos visto la demanda y nuestros abogados no han tenido la oportunidad de revisarla".

El abogado Steven Silverman dijo que su firma presentó la demanda el martes en una corte federal en San Francisco.

"La NFL estaba enterada de los efectos debilitadores de esas drogas usadas por todos sus jugadores y cruelmente ignoró los problemas de salud a largo plazo por la obsesión de regresarlos a jugar", dijo Silverman, el abogado de los jugadores quien también representa a ex jugadores de la Liga Nacional de Hockey (NHL por sus siglas en inglés) por una demanda similar y relacionada con las conmociones cerebrales.

La demanda apunta a lo que califica como una cultura de abuso de drogas en la liga, y dice que se utilizan para acelerar el regreso de los jugadores al campo y maximizar las ganancias.

Los ocho demandantes nombrados incluyen al defensive end Richard Dent, parte del Salón de la Fama, y al quarterback Jim McMahon, de los Bears de Chicago campeones del Super Bowl en 1985.

Los abogados están buscando estatus de demanda colectiva y dicen que más de 500 demandantes, ex jugadores principalmente, han firmado.

McMahon dijo en la demanda que sufrió una fractura de cuello y tobillo durante su carrera pero en lugar de descansar, recibió medicamentos y fue orillado a regresar al campo. Los doctores y entrenadores del equipo jamás le dijeron sobre las lesiones, de acuerdo a la querella.

El ex quarterback también se volvió adicto a los analgésicos y llegó un momento en que tomaba más de 100 píldoras de Percocet al mes, incluso en el receso de temporada, dice la demanda. Médicos empleados por los equipos ilegalmente proporcionaban y administraban las drogas porque jamás se obtuvieron con recetas, no hubo registros ni se explicaron los daños secundarios por su uso, explica el documento.