17 de marzo de 2013 / 04:37 p.m.

Según el CCVE, los tripulantes de la "Soyuz" resistieron el retorno a la Tierra y no presentaron problemas.

 Moscú • El módulo de descenso de la nave rusa Soyuz TMA-06M, con tres tripulantes a bordo, aterrizó ayer sin contratiempos en las estepas de Kazajistán, informó el Centro del Control de Vuelos (CCVE) de Rusia.

La cápsula, que trajo de regreso de la Estación Espacial Internacional (EEI) a los cosmonautas rusos Yevgueni Tarelkin y Oleg Novitski, y al estadunidense Kevin Ford, tocó tierra a las 03.06 GMT.

El regreso de la Soyuz, fue aplazado 24 horas el jueves debido a las malas condiciones de tiempo que había en la zona del aterrizaje.

“Por la neblina no se puede apreciar la posición que tiene en tierra el módulo de descenso”, se informó el CCVE inmediatamente después del aterrizaje, según la agencia Interfax.

Según el CCVE, los tripulantes de la Soyuz resistieron el retorno a la Tierra y no presentaron problemas.

“Los miembros de la tripulación se encuentran bien”, informó uno de los rescatistas.

El módulo de descenso se posó en una zona próxima a la prevista, al norte de Arkalyk, ciudad de alrededor de 30 mil habitantes situada en el centro de Kazajistán.

Tarelkin, Novitski y Ford estuvieron casi cinco meses a bordo de la plataforma orbital, en la que permanecen otros tres tripulantes; el astronauta canadiense Christopher Hadfield, quien quedó al mando de la EEI, el ruso Román Romanenko,el estadunidense Thomas Marshburn.

Después de que los transbordadores estadunidenses fueran retirados de servicio, en 2011, la naves rusas Soyuz son los únicos vehículos que se emplean para el relevo de las tripulaciones de laEEI.

Inicialmente estaba previsto que la plataforma orbital cerrara sus puertas en 2015, pero Rusia y otros 15 países miembros insistieron en la importancia de prolongar su vida útil, porque su construcción aún no ha sido completada.

Además de Rusia, Estados Unidos, 12 países miembros de la Unión Europea (UE), Japón y Canadá participan en el proyecto, con un coste de 100 mil millones dólares.

MOSCÚ, EFE