30 de abril de 2013 / 12:59 a.m.

México • Especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) estudian la transformación de la relación entre los niños y adultos después de la revolución tecnológica, donde se detecta una línea en la que antes el menor carecía de derechos y era visto como inocente e indefenso, ahora es considerado como "actor social".

Esta investigación es llevada a cabo por la investigadora de la Dirección de Estudios Históricos (DEH), María Eugenia Sánchez Calleja, y el experto de la Dirección de Etnología y Antropología Social (DEAS), Jesús Antonio Machuca Ramírez, explicó en un comunicado el INAH.

Los especialistas coinciden en que a lo largo del tiempo han surgido cambios en los que al niño se le concebía como un ser inocente e indefenso, y en la actualidad goza de atención especializada, además que sus opiniones son tomadas en cuenta en casa y en la escuela.

También destacan los investigadores que su capacidad para interactuar con las nuevas tecnologías.

"Tienen acceso a las nuevas tecnologías, por lo que podemos decir que nacen y se desarrollan en un ambiente tecnologizado. Están en Internet desde muy pequeños y no se sorprenden del uso de la pantalla táctil. Con el Nintendo comenzó el entrenamiento de los infantes a lo que se vive ahora", menciono María Eugenia Sánchez.

Añadió que la computadora, los teléfonos celulares e Internet permiten a los menores estar conectados con el conocimiento y la información; no obstante, estos aparatos los exponen a la violencia y contenidos no aptos para su edad, por lo que es necesaria la supervisión constante de los padres, recomendó.

Opinó que gracias a la influencia de la psicología y pedagogía, ya se toma en cuenta la opinión de los infantes, tanto en la casa como en la escuela, pero muchas veces se ha caído en el extremo.

"Ahora a los niños no se les puede reprender, no se les puede tocar, pero creo que la socialización requiere de normas y directrices. Esto no quiere decir que se justifique el maltrato, eso es otra cosa, pues el infante ya es sujeto de derechos y dueño de una voz propia".

Agrego que "una realidad es que esos niños deben moverse más, hacer ejercicio, y esto no significa pelearse con la tecnología. En nuestro país, por desgracia, la educación está tan rezagada que Internet se ha convertido en fuente valiosa de información".

La experta, quien desde hace 10 años impulsa coloquios de expertos nacionales y extranjeros sobre el tema, recomendó tomar en cuenta que las transformaciones en torno al cuidado, atención y desarrollo del niño a lo largo de siglos pasados han sido enormes.Por ello, añadió que "en México la historia de la infancia es aún un campo fértil para la reflexión y el análisis histórico sobre un miembro de la célula familiar prácticamente olvidado en la historiografía nacional".

Comentó que después de la Revolución Mexicana, comenzó a darse importancia a los derechos de los niños; en 1921 se celebró en la ciudad de México el Primer Congreso Mexicano del Niño, que dio como resultado, entre otras cosas, la educación básica obligatoria y la creación del Tribunal para Menores.

Por su parte, Antonio Machuca puntualizó que "Las nuevas tecnologías, tienen efectos que no se pueden atribuir sólo a la técnica en sí misma. Siempre están de por medio las condiciones sociales bajo las cuales se aplica. Los efectos suelen ser, en distinto sentido, positivos y adversos".

De los primeros "está el desarrollo de nuevas destrezas y facultades cognitivas que hace posible la digitalidad, para la que, además, los niños muestran una facilidad de aprendizaje y dominio impresionantes, la posibilidad de una conexión con el mundo a través de Internet.

"Entre los efectos adversos están los del aislamiento que fomentan las nuevas tecnologías: el desapego, la falta de un contacto físico y directo con los demás en un medio que requeriría de mayor sociabilidad. Hay una reducción del campo visual y una sedentarización que los aleja del desarrollo físico", consideró el investigador de la DEAS.

Ponderó que se debe buscar un balance para lograr un equilibrio entre el aprendizaje, las nuevas tecnologías y otros sistemas de enseñanza.

"Lograr un equilibrio entre las formas de aprendizaje, combinando las ventajas indudables de las nuevas tecnologías, con otros sistemas que implican la manualidad artesanal multilateral y facilitan el llamado conocimiento implícito (que es fuente de desarrollo de la inteligencia), así como la motricidad".

Sin embargo, consideró que aunque la infancia disfruta de protección específica como parte de los derechos humanos, "muchos niños en el mundo se hallan en la pobreza extrema y son objeto de maltrato de todo tipo, incluso esclavizados, así como reclutados en los grupos que contienden en numerosas guerras", finalizó.

NOTIMEX