4 de abril de 2013 / 06:40 p.m.

Londres • Expertos de todo el mundo están manteniendo conversaciones diarias sobre la amenaza que implica la nueva cepa letal de gripe aviaria que surgió en China, y están debatiendo si debería iniciarse, y cuándo, la producción de una vacuna.

Cualquier decisión de fabricación masiva de vacunas contra la cepa H7N9 no será tomada livianamente, dado que implicaría sacrificar la producción de las dosis estacionales del virus.

Además, los científicos advierten que llevaría meses obtener cualquier vacuna contra la influenza aviaria lista para su comercialización.

No obstante, el trabajo ha comenzado.

El virus ha sido compartido con los centros colaboradores de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Atlanta, Pekín, Londres, Melbourne y Tokio, y esos grupos están analizando muestras para identificar a la mejor candidata a ser usada para la producción de la vacuna en caso de ser necesario.

Aún estamos hablando en potencial, incluso asumiendo que continúe la expansión de la nueva enfermedad, que ha provocado la muerte de cinco de las 14 personas que infectó en China.

"Es una decisión increíblemente difícil porque una vez que uno la toma, tiene que cambiar de la producción de vacunas para la gripe estacional y fabricar una vacuna para este virus", dijo Jeremy Farrar, experto en enfermedades infecciosas y director de la unidad de investigación de la Universidad de Oxford en Vietnam.

Eso podría generar escasez de vacunas contra la gripe estacional común que, aunque no es grave para la mayoría de las personas, cuesta miles de vidas en el mundo cada año.

Sanofi Pasteur, el mayor productor de vacunas del mundo, dijo que estaba en contacto constante con la OMS a través de la Federación Internacional de Asociaciones y Productores Farmacéuticos (IFPMA por su sigla en inglés) pero que era demasiado pronto para saber la importancia de los casos chinos.

Otros fabricantes líderes de vacunas son GlaxoSmithKline y Novartis.Según la OMS, los resultados de pruebas preliminares sugieren que esta nueva cepa de la gripe responde al tratamiento con Tamiflu de Roche y Relenza de GSK.Todavía no hay evidencia de transmisión entre las personas de la influenza H7N9, y los científicos aún no saben cuál es el potencial de la cepa para convertirse en una pandemia humana.

Wendy Barclay, viróloga del Imperial College de Londres, dijo que uno de los principales argumentos contra la acción de avanzar rápidamente en una vacuna sería financiero.

"Existe la posibilidad ahora de que los investigadores de la gripe corran todos a trabajar en la H7N9 y se entreguen becas para estudios intensivos para el desarrollo de vacunas (...) y eso podría ser como tirar dinero a la basura porque podría ser que las defensas para este virus sean lo suficientemente altas como para que no tengamos que preocuparnos por él", agregó.

Según Barclay, los científicos deberían primero focalizarse en obtener "la biología práctica y el análisis de secuenciación" genética antes de decidir avanzar.

REUTERS