4 de marzo de 2013 / 10:12 p.m.

Lisboa • El caricaturista colombiano-español Omar Figueroa Turcios presenta en Portugal una colección de cien ilustraciones que componen, con surrealismo y humor, un zoo de animales y personajes famosos.

La muestra, que se puede visitar hasta el 14 de abril en la ciudad de Vila Franca de Xira, en los alrededores de Lisboa, forma parte una doble exposición junto a las mejores caricaturas de la prensa portuguesa en 2012.

La exposición "Animales, unos y otros", retrata su trabajo más profesional, el humor gráfico, y su obsesión "más personal", los animales, dijo a Efe Figueroa Turcios, quien cuando termina de dibujar empieza "a diseñar animales para descansar".

Del mundo animal le atraen las texturas, las formas y los colores de felinos, cerdos, pájaros y gorilas, que se descomponen, se agigantan y se empequeñecen, según la mirada surrealista del autor, explicó.

En las caricaturas de personajes, busca el perfil más psicológico aunque también inyecta cierta crítica política, como en su retrato del ex presidente brasileño Lula da Silva junto a su sucesora Dilma Rousseff, triunfante pero amarrada a él por una cinta.

Figueroa Turcios, que es profesor de Humor Gráfico en la Universidad de Alcalá de Henares de Madrid y ha expuesto en una veintena de países, se reconoce como un artista "globalizado", pero confiesa su inspiración en maestros como los españoles Forges, Mingote o Gallego y Rey.

Originario de Corozal, Colombia, pero residente en España desde hace dieciséis años, publica en ambos países en periódicos como "La Razón" y "El Mundo" o en "La Opinión", en su tierra natal.

Fue premiado dos años consecutivos en el "World Press Cartoon", certamen en el que compiten las caricaturas periodísticas de todo el mundo y que se celebra en Sintra, a 20 kilómetros de Lisboa.

A partir de este evento empezó a conocer el mundo gráfico de Portugal y a interactuar con artistas como António Antunes, dibujante del semanario "Expresso" y comisario de la exposición.

Aunque solo puede ver en el humor un punto de vista "humano y mundial", reconoció que los dos países ibéricos comparten algunas aficiones humorísticas, en especial la denuncia de la corrupción.

EFE