30 de marzo de 2014 / 06:11 p.m.

Después de una semana en la que el tema principal ha sido la seguridad que habrá para este partido, en la cancha tanto Chivas como América buscarán engancharse a la lucha por la calificación; desde hace muchos torneos no llegaban tan igualados en la tabla general y en sus números

El tema de la violencia opacó lo que hoy se juegan en la cancha Chivas y América: sobrevivir. Después de la golpiza que miembros de laporra del Guadalajara le propinaron a varios elementos de seguridad, minutosantes de que concluyera el clásico tapatío, los focos rojos se encendieron entodo el futbol mexicano, centrando la atención en este problema.

Del operativo de seguridad se ha hablado en los días previos, en la que intervendrá la autoridad estatal y municipal, así como el objetivo de que ninguna de las porras de los dos equipos acuda hoy al Estadio Omnilife.

En el terreno de juego, Chivas y América intentarán mantener vivas sus opciones de Liguilla, cada uno con un realidad diferente; mientras para El Rebaño este torneo es el de la recomposición, donde los resultados han mejorado un poco después de los últimos semestres caóticos, para las Águilas la inercia de los últimos dos años parece haber desaparecido y las dudas cada vez son más grandes sobre el proyecto que ahora encabeza Antonio Mohamed.

En momentos contradictorios

José Luis Real llegó en esta temporada para ordenar lascosas que en el chiverío se descompusieron después de que lo despidieron en elApertura 2011. Luego de temporadas mediocres, Chivas tenía la obligación detener un buen campeonato en este semestre, pero la irregularidad ha sido su sello.

Después de 12 jornadas, el equipo del Güero suma 17 unidades, producto de cuatro victorias y cinco empates; sin embargo, el tema más alarmante para los rojiblanco es la poca fuerza ofensiva que ha demostrado pueden estos 12 partidos solo han marcado nueve goles y, en cambio, han recibido 10.

En seis juegos El Rebaño se ha quedado sin marcar gol, yapenas en un partido (ante Querétaro, 2-1) pudo imponerse por más de un tanto.Solo cinco jugadores han marcado gol para Chivas: Aldo de Nigris (3), Omar Bravo(3), Giovani Hernández (1), Israel castro (1) y Carlos Rodríguez (1).

Para colmo de males, hoy Guadalajara no podrá contar con Omar Bravo y Rafael Márquez Lugo.

La problemática ofensiva de Chivas se ha conjuntado con loprecavido que ha sido el Güero Real en sus planteamientos tácticos, sobre todo,cuando lleva alguna ventaja en el marcador y casi siempre se ha visto alcanzado.

Sin embargo, pese a ello, la directiva que encabeza Jorge Vergarala externado su apoyo y le aseguran la continuidad para que siga restableciendoel proyector rojiblanco.

Con los mismos puntos, pero con una mejor diferencia de goles —si cero se le puede considerar como tal—, está el América de Mohamed, un equipo que ha perdido fuerza y la inercia con la que lo había dejado Miguel Herrera.

El Turco, semana a semana, ha intentado explicar la gran irregularidad que han tenido estas Águilas, que en los primeros cinco juegos tuvieron cuatro victorias y un descalabro; después, en los siguientes cinco, se cayó dramáticamente con cuatro derrotas y un triunfo, ya en sus últimos dosjuegos solo ha sacado empates.

Las cifras son muy claras: de los últimos siete juegos, 21puntos en disputa, el América solo ha sido capaz de rescatar cinco y de no serpor su buena productividad en las primeras cinco fechas, estaría en los últimoslugares de la tabla general.

Pese a lo evidente, Mohamed ha querido negar que su equipo esté en crisis, culpando más a la mala suerte; sin embargo, semana a semana las Águilas pierden fuerza y el buen funcionamiento que antes mostraban se ha ido diluyendo.

Las voces de cambio aún son muy discretas en Coapa, pero sillega una derrota ante Chivas en este Clásico, así como la caída de los puestosde calificación, éstas se pueden hacer más sonoras y ahora sí la estabilidad dela que hace gala Antonio Mohamed se puede diluir.

Esta tarde son tres los puntos en disputada, pero también la estabilidad de cada proyecto. Quien sea el perdedor saldrá tambaleándose,incluso el empate sabrá muy poco ante la exigencia histórica que tiene cada conjunto.

EDUARDO ESPINOZA