1 de enero de 2013 / 08:34 p.m.

Ciudad de México  La Secretaría de Salud señaló que por temor a comunicarle a sus padres que están embarazadas, más de la mitad de las adolescentes retrasan el control prenatal, lo que provoca complicaciones que pueden poner en riesgo su vida y la de su hijo.

La jefa de la Coordinación de Medicina de la Adolescente del Instituto Nacional de Perinatología (INPer), Josefina Lira Placencia, destacó que ese retraso en la atención médica se traduce en complicaciones serias, pues pueden desarrollar durante la gestación la preeclampsia, diabetes gestacional y hemorragias.

En tanto los bebés, por ser de madres adolescentes, tienen más riesgo de nacer de manera prematura, situación que los hace más vulnerables a presentar constantes infecciones respiratorias debido a la inmadurez de sus pulmones, añadió en un comunicado.

Lira Placencia subrayó que el control prenatal es fundamental para prevenir e identificar alteraciones de cualquier tipo tanto en la madre como en el hijo, consultas que adquieren mayor importancia si se trata de una adolescente, ya que por la inmadurez de su cuerpo tiene mayor riesgo de presentar complicaciones.

"El principal problema que se tienen con las adolescentes es porque al ser un embarazo no planeado, tratan de ocultar al máximo su estado por temor a informar a sus padres, y dejan pasar varios meses para dar la noticia o definitivamente porque lo abultado de su vientre hace imposible ocultar la situación", expuso.

Dicha situación provoca que las menores de edad retrasen su atención, como lo demuestran datos del INPer, según los cuales 53.6 por ciento de las jóvenes que son atendidas llegan en el segundo trimestre de embarazo, comentó.

Insistió en que las adolescentes se atiendan desde el inicio de su embarazo, porque de esa forma "se tienen nueve meses para implementar acciones preventivas como es el consumo de suplementos vitamínicos, ácido fólico, chequeos de la presión arterial y glucosa".

Además se les pueden practicar estudios de laboratorio y ultrasonido, elementos esenciales para determinar cualquier alteración en la madre o el bebé, agregó la especialista.

Refirió que desde 1998 cuando se puso en marcha el servicio de Medicina del Adolescente en el INPer, se han atendido integralmente a seis mil 900 jóvenes menores de 16 años.

Lira Placencia detalló que como parte de la atención que se brinda a esta población se encuentra la Consejería en Planificación Familiar, nutrición, cuidados del recién nacido y lactancia materna, entre otros.

La experta aconsejó que es esencial para prevenir los embarazos en adolescentes que los padres hablen abiertamente de sexualidad y métodos anticonceptivos; si no tienen la información, pueden pedir asesoría en cualquier unidad médica donde encontrarán Módulos de Atención para la Salud del Adolescente.

— NOTIMEX