9 de junio de 2013 / 04:18 p.m.

El funeral duró aproximadamente 45 minutos, durante los cuales amigos y la viuda del escritor británico, Nancy Sharpe, pronunciaron unas breves palabras.

 

Palafrugell • Unas 150 personas entre familia, amigos y fieles lectores despidieron hoy en la iglesia de Sant Martí, de Palafrugell (Gerona, noreste de España), al escritor británico Tom Sharpe, autor de la hilarante saga de Wilt y fallecido el pasado jueves en su domicilio de esta localidad catalana.

El funeral, que duró unos 45 minutos, tuvo lugar por el rito anglicano, oficiado por una pastora del pueblo vecino de Madremanya.

Los cantos y lecturas de salmos dieron paso a la intervención de varios amigos de Tom Sharpe, entre ellos la doctora que le atendió durante sus años en España, Montserrat Verdaguer, quien explicó que llegó a pensar que el conocido escritor era "inmortal, aunque desgraciadamente se trató de un error, pero no demasiado".

"No podremos disfrutar de tu compañía, pero estarás siempre en mi corazón y en mi cabeza", dijo Verdaguer, quien se expresó en inglés y en catalán.

El funeral de Tom Sharpe tuvo incluso algún momento para el humor, un género que él cultivó con fruición y que le encumbró con la novela 'Wilt', cuando su amigo Piers Brendan recordó algunos pasajes de su vida juntos.

La viuda de Sharpe, Nancy Sharpe, pronunció unas breves palabras del místico Julian of Norwich y la familia ha recibido el pésame de los asistentes al funeral, la mayoría de origen británico, aunque también había vecinos del fallecido y admiradores de su obra.

Uno de estos lectores incondicionales es Juan José Llop, que se desplazó desde la localidad barcelonesa de Terrassa hasta Palafrugell para despedir a Tom Sharpe.

"(Sharpe) ha sido una persona de la que he leído todos sus libros porque te ríes con ellos, los conozco todos y si no venía me hubiese sentido mal, tenía que venir porque he pasado muy buenos momentos con él", explicó este fiel admirador a la salida del funeral.

El alcalde de Palafrugell, Juli Fernández, por su parte, calificó la ceremonia de hoy de "emotiva y especial", al tiempo que recordó que ha sido una oportunidad para mostrar su reconocimiento a "un escritor de reconocido prestigio".

"El (Sharpe) llevaba unos veinte años con nosotros", recordó Fernández, quien elogió, además de la figura literaria, su "defensa de los derechos humanos hasta el punto de que se volcó en favor de la sanidad pública" española.

El alcalde de Palafrugell y primer secretario del PSC en Girona informó que estudia con la familia de Tom Sharpe la realización de un acto de homenaje al escritor.

Los restos mortales de Sharpe serán incinerados y las cenizas se repartirán entre Llafranc, la zona de playa de Palafrugell en la que el escritor residió en sus últimos años de vida, y las localidades inglesas de Cambridge y North Sunderland.

EFE