31 de enero de 2013 / 01:43 p.m.

Con la supuesta conspiración de Ford y Firestone para ocultar información de productos peligrosos a los consumidores mexicanos y quienes murieron algunos en accidentes automovilísticos inició la apertura de argumentos de parte de la defensa de la familia mexicana afectada en el primer juicio sin precedentes contra las firmas trasnacionales llevado por un ciudadano a la Corte de Estados Unidos.

Este miércoles inició el primer caso en su historia contra los gigantes Ford y Firestone por primera vez tras 14 años de pelea para llevarlo a juicio y en este caso ante la Corte del Sexto Circuito del Condado de Davidson en el estado de Tennesse con sede en la ciudad de Nashville.

“Tenemos la confianza de que las evidencias van a mostrar que esta empresa obró de mala fe y obviamente son supuestos obras de mala fe; es una gran expectativa de tener un buen éxito; ellos van a ser testigos.

“08:43 Nosotros estamos alegando un supuesto ocultamiento de información que vamos a tratar de comprobar en el juicio, una supuesto conspiración o confabulación de tapar al pueblo mexicano de lo peligroso del producto”, 09:08 afirmó ayer vía telefónica desde la ciudad de Nashville, Mark Tippett, uno de los abogados del despacho Dalisa que lleva el caso, con sede en Monterrey.

Los argumentos iniciales de los abogados Richard Denny, Robert Langdon y Adam Graves, como parte de la defensa de la familia mexicana de Jesús Vidal Rodríguez , y los abogados de los demandados contaron ante un jurado compuesto por 14 miembros el historial de lo que pretenden comprobar e informándoles detalles del caso cuyo juicio durará por lo menos un mes.

“Queda en las manos del jurado si ganamos o no, 03:08 el hecho de que logramos ser escuchados y erguidos en juicio ante una corte competente en el domicilio de los mismos demandados aquí para nosotros y la familia Vidal es un grandísimo éxito 03:25.

“Por fin más de 12 años (de espera) 03:26 porque es un caso sin precedentes en la historia de que un mexicano no sólo consuma un producto americano, sino que esta empresa tenga que responder por ese producto en su propio país. 03:42

El caso está vinculado entre una docena de accidentes automovilísticos donde murieron personas a bordo de las camionetas SUV Ford Explorer equipadas con llantas Wilderness AT y ATX en carreteras de San Luis Potosí, Sonora, Sinaloa, Nayarit, Guanajuato, Jalisco, Veracruz y Yucatán.

El primer caso es el de la familia Vidal, cuyos integrantes demandantes Daniela y Jesús Vidal Rodríguez, de 18 y 21 años, respectivamente, reclaman la responsabilidad civil por la muerte de su padre Jesús Vidal, quien al momento de fallecer, tenían 6 y 8 años.

El señor Vidal fue un empresario mexicano quien falleció el 27 de septiembre del 2000 en un accidente a bordo de una camioneta con estas características, en la carretera 57, tramo El Huizache-San Luis Potosí.

Una vez entablada las demandas, Ford y Firestone solicitaron trasladar a tribunales mexicanos los casos, petición que fue aprobada por el juez Thomas Brother, pese a que las familias mexicanas apelaron.

Sin embargo, los jueces y magistrados de los diferentes estados negaron admitir las demandas al declarase incompetentes ya que los domicilios de los demandados se encuentran fuera de la jurisdicción que señala la ley.

El 26 de mayo del 2005 se volvieron a presentar los casos en Nashville y un año después, el juez determinó que las resoluciones de los tribunales mexicanos tenían toda la validez judicial y autoridad competente, y admitió los casos.

“Ha sido un `camino largo y sinuoso` en una ciénega procesal guiando a estos casos a este punto. No hay razón justa para hacer que estas partes esperen más para que las puertas de este juzgado sean abiertas y finalmente permitir que los casos se vayan a juicio sobre los meritos actuales”, concluyó el juez pese a la apelación de las empresas el 21 de marzo del 2012 la resolución.

 — EDUARDO MENDIETA SÁNCHEZ