18 de mayo de 2013 / 02:03 a.m.

México • El dragón ha sido un animal característico en la cultura china, ya que anuncia el principio creativo. Por ello el jueves en la noche el Museo Soumaya, en Plaza Carso, recibió con una danza de dragones a los asistentes a la inauguración de la muestra Asia en marfil.

Esta exposición, que cuenta con 600 piezas principalmente procedentes de China, Japón e India, elaboradas en el siglo XIX y la primera mitad del XX, ha sido posible gracias a la donación que la señora Laura Fernández MacGregor Maza hizo al acervo del Soumaya, además de las ya existentes de los fondos virreinales de Gonzalo Obregón.

“Manifiesto mi felicidad de que la colección de marfiles que fue mía ahora está en este recinto tan bello, para que todo el pueblo mexicano la pueda apreciar y gozar como yo lo hice durante mucho tiempo. En esta ocasión solamente se expusieron la mayoría de las piezas asiáticas, pero pronto seguirá la exposición de las piezas europeas, así como un libro que editará el museo con fotografías y textos de las mismas”, dijo Fernández MacGregor.

A la labor de inventariado, restauración y curaduría se sumaron Benjamín Preciado y Amaury García, investigadores de El Colegio de México, para dar asesoría acerca de las piezas.“La exposición está dividida en cinco temas. El primero es el legado cultural, tanto por el lado de las religiones como el budismo, hinduismo y taoísmo —que no fueron realizadas para el culto sino para la decoración—, como por la representación de dos países tan importantes como China y Japón; en el segundo tema se aborda cómo Asia interpreta a Occidente; el tercero nos habla de encuentros y desencuentros; el cuarto muestra la inspiración occidental de Asia y el comercio ancestral en relación con nuestro continente, principalmente con México, y el quinto son las actividades paralelas que se van a llevar a cabo en cuestiones didácticas, educativas y de investigación”, explicó Carlos Slim Domit, presidente de Grupo Carso.

“La exposición tiene como objetivo exhibir los intercambios culturales y comerciales entre Asia y México, que se van a ilustrar y a materializar con las piezas inéditas donadas por la señora Laura Fernández, y que van a convivir con las que ya existían en el acervo de Museo Soumaya, que tienen que ver con el mobiliario, biombos, piezas finales de marfiles cristianos y textiles, entre otros. La idea principal de la exposición es exhibir cómo en Occidente seguimos sintiendo una fascinación ancestral por Asia”, dijo Eva Ayala Canseco, curadora de la exposición.

 — PATRICIA CURIEL