16 de julio de 2014 / 04:48 p.m.

 

El presidente de la Federación Alemana de Futbol (DFB), Wolfgang Niersbach, lamentó hoy el malestar causado por la llamada "danza del gaucho", desplegada ayer por jugadores de la selección ante la multitud que festejó su Copa del Mundo en Berlín, y dijo no debe entenderse como un "desprecio" a Argentina.

"Sé por Oliver Bierhoff -manager de la selección- que la idea surgió espontáneamente en medio de la emoción y la alegría", indicó Niersbarch, en medio del escándalo causado en Argentina por la acción y el alud de críticas desatado entre la prensa alemana.

"Todos son gente absolutamente decente, que en ningún caso pretenden reirse de nadie, sino que dieron rienda suelta a sus ganas de festejar", prosigue el presidente de la DFB, que expresa además su pesar por las reacciones desatadas.

"Lamentamos que haya sido malinterpretado por algunos", apunta Niersbach, quien explica escribirá a su homólogo argentino, Julio Grondona, para dejar claro que con esa acción no se pretendió ser "despectivo" hacia nadie.

La reacción de la DFB sigue a la polémica desatada con la "danza del gaucho" que protagonizaron ayer Mario Götze, Miroslav Klose y Toni Kroos, entre otros, ante la multitud que acudió a Berlín a darles la bienvenida de regreso de Río de Janeiro.

La acción de los internacionales de Joachim Löw fue tachada en la prensa alemana Alemania de "gol en propia puerta" e indigna de un campeón del mundo ante su rival, Argentina.

"La fiesta ante la Puerta de Brandeburgo derivó en un gigantesco gol en propia puerta", sentenciaba "Frankfurter Allgemeine Zeitung", uno de los diarios de referencia del país.

Con esa "lamentable parodia" se ensució la imagen de "nación tolerante y abierta al mundo" que quería dar Alemania tras ganar su cuarta Copa del Mundo.

REDACCIÓN