5 de febrero de 2013 / 10:00 p.m.

La edición número 34 se llevará a cabo del 20 de febrero al 4 de marzo y presentará más de mil 200 actividades culturales; se espera la llegada de 151 mil visitantes.

 

Ciudad de México • La Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería (FILPM) llega a su edición 34, a desarrollarse del 20 de febrero al 4 de marzo, consolidada en su programación cultural y de presentación al estar conformada por más de mil 200 actividades, para alrededor de 151 mil visitantes, y la garantía de que prácticamente al terminar el encuentro editorial, los sellos ya tienen apartados sus espacios de exhibición para el siguiente año.

¿Cómo mantener el interés entre los lectores, tanto en aquellos que se convirtieron en fieles de la feria como entre los jóvenes?, se le cuestiona a Fernando Macotela, director de la FIPLM, quien ya con 13 años al frente apela precisamente a las nuevas generaciones como un medio para afrontar los retos contemporáneos.

"Las cosas de los chavos son inmediatas, se refieren a la violencia familiar, a las relaciones de pareja, a la administración de los impulsos eróticos, la cibernética, el deporte o los cómics. Hay que estar atentos a todo eso", explica.

En ese contexto se desarrollan, del 27 al 29 de febrero, las Jornadas Juveniles, en las que instituciones universitarias y juveniles participan de forma activa en un programa que pretende atender los intereses y las curiosidades de los más jóvenes, al tiempo de darle vida al Palacio de Minería en días en que hay menos visitantes.

Temas relacionados con las adicciones, el arte, los derechos humanos, la educación, el empleo, la orientación vocacional, la tecnología, la salud y la sexualidad y la violencia, además de asuntos más vinculados con la parte literaria de la feria, son abordados en ciclos de conferencias que, de alguna manera, se convierten en un primer acercamiento al libro.

Relación con las editoriales

Organizada por la Facultad de Ingeniería de la UNAM, la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería enfrenta diversos retos: uno de ellos la capacidad del espacio donde se desarrolla, con la imposibilidad de crecer hacia otros lugares, algo que ya se ha intentado en otras ediciones con malos resultados, de ahí que el encuentro se siga concentrando en el monumento histórico.

“Antes de que acabe cada feria, ya tenemos vendido todo el espacio del año que entra. Pienso que a las editoriales les va muy bien, no creo que vengan por amor al arte. Alguna vez, un editor me dijo que venían por presencia, estábamos cerca de su stand y le dije ‘oiga, y toda esa presencia en su caja’. Tengo suficiente experiencia y los contactos para saber que si vienen es porque les conviene.”

De acuerdo con las cifras reportadas a la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana de los resultados de 2012, el número de ejemplares vendidos en total fue de 161 mil, siendo los días más importantes en la venta los fines de semana, en los que se reunió más de 54 por ciento de las unidades vendidas.

Ante ello, Fernando Macotela recuerda que en algunas editoriales privadas no estaban tan interesadas en presentar sus libros en Minería, pero cuando se dieron cuenta de que sí funcionaban empezaron a apartar sus lugares. “Incluso en los últimos tres años nos apartan desde junio”, con lo cual están representados los principales grupos editoriales.

El director de la feria reconoce que cuenta con la libertad suficiente para darle un estilo a la feria, lo único que le piden en la Facultad de Ingeniería es que no terminen en números rojos, “si bien la Universidad no la organiza con fines de lucro”.

Una feria desarrollada por 11 personas de planta y alrededor de 80 becarios para los días en que se realiza –del 20 de febrero al 4 de marzo en este año, teniendo a Quintana Roo como estado invitado–, que también apuesta por impulsar aquellas actividades que ofrecen buenos resultados, como las lecturas en voz alta, que son alrededor de 200, 120 de ellas de poesía.

Dentro de los ciclos están “La feria de la poesía”, coordinado por los poetas Óscar de Pablo, Rocío Cerón y Eduardo Langagne; “¿Qué recomiendas leer? Los críticos responden”, a cargo de Geney Beltrán; o “La crisis global: futuros inciertos”, coordinado por Rolando Cordera Campos.

Otra de las facetas fundamentales de la FILPM en los últimos años se vincula con las efemérides y conmemoraciones: Denis Diderot, Benito Pérez Galdós, Kavafis, Albert Camus, Augusto Monterroso, Guillermo Haro, Ray Bradbury, Gore Vidal, Ernesto de la Peña, Arturo Azuela, Rubén Bonifaz Nuño o Carlos Fuentes, forman parte de la lista de autores y científicos que serán evocados durante los días de la feria.

Se tiene contemplada la asistencia de al menos 80 escritores mexicanos, entre quienes se encuentran Héctor Aguilar Camín, Juan Villoro, Federico Campbell, Laura Esquivel, Anamari Gomís, Bárbara Jacobs, Marco Antonio Campos, Eduardo Antonio Parra, Paco Ignacio Taibo II, Benito Taibo, Élmer Mendoza, Elena Poniatowska o Rafael Pérez Gay.

Jesús Alejo Santiago