19 de febrero de 2013 / 03:25 p.m.

Monterrey • Las veladoras dedicadas a Gonzalitos siguen siendo un referente en el Mercado Juárez cuando se trata de sanar una enfermedad difícil.

Aunque el nombre de José María Raymundo Eleuterio González Mendoza pase desapercibido para la mayoría de pacientes en el Hospital de Zona, lo cierto es que los seres queridos aún piden plegarias al famoso doctor González.

El día de mañana la ciudad estará conmemorando el 200 aniversario del nacimiento de Gonzalitos, en donde 3 Museos y la Sociedad Nuevoleonesa de Historia, Geografía y Estadística (SNHGE) han desarrollado un plan de actividades, pues claro está que el nombre no sólo obedece a la transitada avenida de Monterrey.

Si bien nació en Guadalajara, Eleuterio González se formó como médico en Monterrey y fue aquí donde emprendió una de las campañas de salubridad más fuertes de las que se tenga memoria.

Por no cobrar sus consultas a la gente, aunado a la fundación de diversos hospitales y de la cátedra de medicina, a Gonzalitos aún se le recuerda como al “Gobernador que ha tenido el mayor afecto de la sociedad hasta ahora”, como describe el historiador Armando Hugo Ortiz.

Para recordar su legado, el Museo del Palacio ofrecerá un panel donde historiadores abordarán las acciones del Benemérito Memorable a realizarse mañana a las 19:00.

Guadalupe Piedra, jefa de atención al público en 3 Museos, que hoy y mañana se exhibirán una serie de piezas relacionadas al galeno, que son un monedero y un pañuelo con sus iniciales, así como retratos al óleo y el libro Leyes y Reglamentos del Hospital González, publicado en 1888.

Además, las primeras familias que visiten el Museo del Palacio recibirán gratuitamente el cuento “"Gonzalitos el niño médico"”, escrito por Gabriel Contreras y con dibujos de Luis El Cartún Pérez.

En opinión de José Reséndiz Balderas, presidente de la SNHGE, que la figura del doctor González se mantenga en el imaginario popular a través de veladoras radica en la misión de filántropo que mantuvo el galeno en vida.

“"Él no cobró sus consultas, sólo vivía de lo que la gente le quisiera dar. Incluso siguió así después de recibirse, y eso enraizó mucho en la sociedad. Creo que mucho ha influido en eso"”, expuso Balderas.

Si bien ya era un personaje destacado en la sociedad nuevoleonesa, su presencia cobró mayor notoriedad cuando ayudó a la ciudadanía frente a la epidemia de cólera de 1833.

Además fue gobernador en dos ocasiones, una de forma interina y la segunda ya electo por la ciudadanía.

“"Gonzalitos le dijo a su biógrafo que ser gobernador era quizás su mayor error, pues los que eran su compadre después murmuraban en su contra"”, dijo Armando Hugo Ortiz, director de la Sala Museo “"Dr. Ángel Óscar Ulloa Gregori"”, de la Facultad de Medicina de la UANL.

GUSTAVO MENDOZA LEMUS