GUSTAVO MENDOZA LEMUS
6 de julio de 2013 / 02:42 p.m.

Monterrey • Lo que empezó como un ejercicio local ha terminado por convertirse en un punto de encuentro para las compañías de titiriteros de México y el mundo.

El Festibaúl está de plácemes al llevar a cabo su vigésima edición, que hoy reúne coloquios, presentaciones de libros y, por supuesto, presentaciones de títeres en distintos espacios de Monterrey.

César Tavera, quien junto con Elvia Mante ha dado forma al proyecto, recuerda los inicios del festival cuando internet y los celulares simplemente no estaban al alcance de la mano. Por ello la organización de un evento se daba a través de cartas, llamadas telefónicas y con apoyo del fax.

“Para quienes no se acuerden, la gente se escribía cartas”, cuenta con humor César Tavera en el La Casa de los Títeres (Diego de Montemayor y Raymundo Jardón, Barrio Antiguo).

Ahí dará inicio hoy a las 17:00 la edición 20 del Festibaúl, con la inauguración de una exposición. Posteriormente, a las 18:00, se montará la obra Pinocho con botas en la Sala Experimental del Teatro de la Ciudad.

 

"No conocían lo que pasaba en el norte"

En su primera edición de 1993, el objetivo del Festibaúl era conocer qué se hacía en Monterrey y en el estado de actividades culturales para los niños, en especial en el ámbito de los títeres.

Para esto Baúl Teatro, como una compañía independiente, ya tenía algunos años en la escena local y nacional.

"Veíamos que en abril y marzo se concentraba toda la actividad cultural para los niños pero en el resto del año desaparecía. Nos dimos a la tarea de hacer un diagnóstico y en octubre invitamos a todos los grupos que hacían teatro para niños para ver qué sucedía".

Al año siguiente la reunión alcanzó un corte nacional con compañías de la Ciudad de México, Veracruz y Sinaloa. En su tercera edición el encuentro alcanzó el corte internacional.

"El encuentro sirvió precisamente para eso, que se dieran cuenta lo que pasaba en la escena del norte", recuerda Tavera.

 

Vivir de los títeres

El corte de los Festibaúl ha sido el de poner un tema sobre la mesa, y a partir de ahí surge la discusión y la reflexión. Entre sus temas destacan la historia de los títeres en México, el trabajo de las titiriteras en la escena y en esta ocasión se enfocará a los directores.

Las mesas de discusión y presentaciones de libros se acompañan por presentaciones de las diversas compañías que visitan la ciudad.

Como resultado se ha logrado conjuntar un acervo mayor a los dos mil documentos relacionados con el mundo de los títeres, así como de una colección de 50 marionetas que da forma al museo.